10 álbumes de grandes bandas que no cumplieron las expectativas

Las grandes bandas también tienen días malos, y discos que no cumplen las expectativas depositadas en ellos. Son borrones en sus carreras, que a veces les sirven para dar un salto de calidad en siguientes obras, dar un giro en su forma de ver la música, o simplemente anuncian la caída cuesta abajo de la formación en cuestión.

Esta es una selección como otra cualquiera. Son discos que me defraudaron, me dejaron frío o sin más no me gustaron. Seguro que a alguno de vosotros no os parecen malos, os gustan etc… Como siempre en este tipo de listas, habrá quien discrepe de ellas.

“Lulu” (2011) – Lou Reed & Metallica

Menuda polvareda levantó este álbum. En principio no parecía mala idea la unión de estos dos grandes de la música. La admiración de los de San Francisco por Lou Reed se plasmó en este álbum de corte conceptual. El resultado fue pobre, la intención era buena pero sencillamente no empastaron. La música por un lado y la voz de Reed por otro; un desastre.

 

Virtual XI” (1998) – Iron Maiden

Para mí gusto el peor disco de Maiden. Todavía estaba como vocalista Blaze Bayley sustituyendo a Bruce Dickinson y la cosa no terminó de cuajar. Solo se salva el tema “The Clansman”, todo lo demás es para ponerse a llorar sin parar durante semanas.

 

Demolition” (2001)  – Judas Priest

Segundo álbum con “Ripper” Owens como vocalista. La primera colaboración con el grupo en sustitución de Halford, “Jugulator” fue aceptable, pero esta segunda no cuajó. Un álbum aburrido, sin alma, y bastante monótono. Me quedo con estos dos temas “Machine Man” y Bloodsuckers”.

 

Fly On The Wall” (1985) – AC/DC

Tras arrasar con “Back In Black” y hacer un buen disco con “For Those About To Rock”, llegó una mala época para los australianos. Publicaron seguidamente un álbum plano como “Flick Of The Switch” para desembocar en un aburridísimo “Fly On The Wall”. Nos encontramos ante un disco sin dirección, con un Malcolm Young que atravesaba una mala época en lo personal, que quedó reflejado en un álbum para olvidar.

 

Binaural” (2000) – Pearl Jam

Eddie Vedder y cía editaron 5 discos consecutivos soberbios, salvo el flojo “No Code”. La inauguración de la década de los 2000 no le sentó bien a la banda y las ideas empezaron a flojear. Esta situación llega hasta nuestros días, con las excepciones del disco homónimo y si meapuráis el último “Lightning Bolt”. Este “Binaural” abrió la Caja de Pandora de la era oscura del grupo; sinceramente no me acuerdo de ningún tema.

 

Risk” (1999) – Megadeth

Tras publicar discazos como “Rust In Peace”, CountdownTo Exctintion”,  “Youthanasia” e incluso “CrypticWritings”, se arriesgaron con este “Risk” y perdieron. Último disco con Friedman a la guitarra y sin Menza a la batería. Mustaine quiso dar un giro al sonido de la banda y el experimento fue literalmente penoso. Un álbum que sonaba a hard rock y que dejó en fuera de juego a Megadeth; una pesadilla vamos.

 

Divine Intervention” (1994) – Slayer

Slayer tienen pocos puntos negativos en su carrera. Cierto es que en el periodo comprendido entre los años 1992-1996 el metal sufrió de lo lindo, y lo alternativo reinaba por encima de todo. En ese afán de mantenerse fiel a su estilo, pero sin renunciar a lo actual publicaron este álbum. Primer disco con Paul Bostaph a la batería, cambios en la producción etc… Todo ello   hizo que la composición de los temas se resintiera. Hanneman no estuvo muy fino, e incluso los cortes que él compuso se encuentran en la parte última del álbum en un claro ejemplo de la poca confianza que tuvo el grupo en ellos.

 

Born Again” (1983) – Black Sabbath

La marcha de Ronnie James DIO de Black Sabbath y la llegada de Ian Gillan como su sustituto no sentó bien a los señores del heavy metal. Un álbum desastroso, con canciones flojas y un Gillan que se encontraba más perdido que un pulpo en un garaje. Para olvidar la escenografía que utilizaron en la gira de presentación del álbum, donde replicaban a las piedras de Stonehenge quedando todo bastante ridículo.

 

Against” (1998) – Sepultura

Este fue el comienzo del fin de Sepultura como la banda que rompió moldes en la década de los 90. La abrupta salida de Max Cavalera de la banda, y la llegada de Derrick Green marca el fin de una época y la llegada de otra muy distante de los años de gloria de los brasileños. Esa mezcla de metal con hardcore que ya se ve en este disco, les hizo perder su identidad y convertirse en una banda más. Después vendrían álbumes mejores, pero la decadencia como formación ya fue imparable.

Chameleon” (1993) – Helloween 

El peor disco de los germanos de largo. Álbum que señala la puerta de salida de Michael Kiske e Ingo Schwichtenberg. La banda intenta dar un giro en su sonido, ponen su mirada en el metal progresivo y les sale todo al revés. Arreglos y composiciones insufribles y fuera de lugar. Por suerte fue flor de un día y la llegada de Andi Deris pondría las cosas en su sitio de nuevo.

 

 

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