De cómo el headbanging terminó por separar a Pantera

Una de las señas de identidad del metal, es sin lugar a dudas el headbanging, o lo que es igual, mover la cabeza compulsivamente de arriba a abajo al ritmo que marque la canción de turno.

Hay que tener cuidado con este movimiento, abusar de él puede traer funestas consecuencias para nuestro cuerpo, en especial nuestra espalda. Artistas como Tom Araya, han tenido que dejar de hacerlo por tener la espalda hecha trizas al repetir este movimiento durante años en los directos de Slayer. 

Otro caso conocido fue el de Phil Anselmo, vocalista de Pantera. Una de las causas por las que Pantera finalmente tuvieron que separarse fue provocada por el headbanging.

Anselmo también era un asiduo apóstol del headbanging. Hacia el año 1994, notó un fuerte dolor en la espalda, que lo dejó postrado en una cama. Tras visitar al médico, le dijeron que era necesaria una operación con urgencia y reposo. Anselmo en esa época era un potro desbocado y no hizo caso. Lo máximo que hizo fue tomar calmantes y ponerse una faja. 

Los calmantes con el tiempo dejaron de hacer el efecto deseado y el dolor se tornó insoportable; recurrió a la heroína para salvar esta situación.

Ni que decir tiene que recurrir a esta droga fue el comienzo del fin de Anselmo con Pantera. Agresividad, malos modos e incapacidad de asumir giras por su drogadicción dieron al traste con la vida como grupo de Pantera. Desembocando en una sobredosis en 1996 que lo tuvo a las puertas de la muerte, estando más de 5 minutos en coma.

Qué duda cabe que la personalidad errática de Anselmo fue la principal causa de la ruptura en Pantera, pero un hecho fue el detonante: el headbanging.

No queremos demonizar a los que hacen este movimiento tan característico en el metal, pero si queremos llamar la atención de lo peligroso que puede ser para nuestro cuerpo si se abusa de él.

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