El día que fui a por The Black Crowes y me encontré con Jon Bon Jovi

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Esta historia parece algo rocambolesca pero es cierta; palabrita del niño Jesús… Principios de los 90, una épocaen la que empezaba a abrirme hacía nuevos géneros del rock. Si bien cimentaba mis gustos el heavy metal, otras manifestaciones rockeras empezaron a hacer mella en mi loca cabeza de adolescente. Una de las propuestas que más me llamó la atención en esos tiempos fue la de los norteamericanos The Black Crowes.

Los hermanos Robinson debutaban con uno de los mejores discos de su carrera, y por qué no decirlo, uno de los mejores debuts de la historia: “Shake Your Money Maker”. Este álbum me abrió las puertas a los sonidos sureños, southern rock en definitiva, que no me hacíanmucha gracia hasta la fecha.

Me dispuse muy ufano, tras el ahorro preceptivo, a comprarme en cinta de cassette, este álbum. Todo normal en principio, llego a la tienda, pillo el álbum, pago y marcho raudo a mi casa para poder disfrutar de este discarral tremendo. La cinta venía perfectamente precintada, la abro, y para mi sorpresa lo que hallo dentro de la carcasa es una cinta de cassette muy distinta. Flipo en colores al ver que en el plástico de la cinta pone “BlazeOf Glory” Jon Bon Jovi. Os podéis imaginar mi cara de sorpresa, el puto Jon Bon Jovi se ha había colado en mi casa sin yo quererlo y encima en lugar de The Black Crowes.

“Blaze Of Glory” fue el primer álbum editado en solitario por Jon Bon Jovi en 1990, que sirvió de banda sonora al film “Young Guns II”, (“Arma Joven II”). Un álbum nada desdeñable, y que con el gran Jeff Beck a la guitarra sirvió para encumbrar a un Jon Bon Jovi que venía de arrasar con su banda.

¿Cómo coño pudo pasar eso? Al principio pensé que podría ser un error de la casa discográfica, pero cada álbum pertenecía a sellos diferentes, Def Jam editó TheBlack Crowes, y Mercury Records a Jon Bon Jovi. Sin resolver el misterio tuve la esperanza de que al poner lacinta sonaran los “Cuervos Negros”, pero nada de eso, al meter el disco en el loro y esperar un par de segundos comenzó el corte “Billy Get Your Guns” que abría la banda sonora antes comentada; entré en pánico.

Era ya tarde, las tiendas estaban cerradas, pasé una noche de perros pensando que el dueño de la tienda no se tragaría esta historia y no me daría el álbum de The Black Crowes.

A la mañana siguiente tras salir del puto instituto, llego a la tienda, y comienzo con cara de imbécil a contarle la movida al dependiente. No sé la cara que me vería, la historia era tan alucinante que me creyó y me dio otra cinta; eso sí, la abrí en su presencia y me cercioré de que me llevaba a Chris Robinson y cía.

Al llegar a casa todavía tenía la paranoia de que al poner el álbum, sonaría el puto Jon Bon Jovi; todo se convirtió en celestial al empezar a sonar los primeros compases de “Twice As Hard”.

 

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