Huracán Carter: de la injusticia al mito cultural
Hablar de la historia de Rubin «Hurricane» Carter es tener claro que aquí veces la injusticia social puede solventarse de alguna forma. Un relato que entrelaza la música, la realidad de los hechos y el cine.
Carter, boxeador afroamericano y aspirante al título mundial de los pesos medios, fue arrestado y condenado en 1966 por un triple asesinato que siempre negó haber cometido. Fue uno de los ejemplos claros de que el sistema judicial norteamericano tenía, y sigue teniendo, muchas fallas que por desgracia siempre señalan al mismo… el desclasado.
En el plano musical llegó un acontecimiento que ayudó a que este caso se solventara de manera justa. En 1975, Bob Dylan —junto al letrista Jacques Levy— publicó “Hurricane”, una canción que narraba con precisión casi periodística el caso Carter y denunciaba la manipulación policial y judicial. La canción amplificó y dio luz a este caso haciéndose eco la sociedad ante esta situación tan injusta.
Por otra parte en 1999 se estrenó el film, «The Hurricane», interpretado por el gran Denzel Washington que puso el dedo en la llaga, como en la canción de Dylan, sobre los desmanes de un sistema judicial muchas veces podrido. El film subraya la dimensión emocional y política del caso, mostrando cómo un grupo de activistas canadienses reabrió la investigación y contribuyó a su exoneración definitiva.
La película, como la canción, no solo narra un caso judicial: construye un relato sobre la dignidad, la resistencia y la capacidad de la cultura —la música, el cine, la palabra escrita— para desafiar narrativas oficiales y reabrir debates sociales.
Una obra tanto musical como fílmica que nos recuerda que el arte es una de las armas más poderosas creadas para luchar contra la injusticia.

