«Dissonance Theory» (Coroner): el regreso quirúrgico de los maestros del technical metal
Volver 30 años después y crear una bomba sónica del tamaño de «Dissonance Theory» es algo realmente salvaje. Pero contemos las cosas bien, el regreso al que aludimos es el de la banda suiza Coroner.
3 décadas después de publicar su último trabajo «Grin» han creado un monumento al mundo del metal. Este regreso marca una reafirmación clara en sus señas de identidad como banda, así como una capacidad superlativa a la hora de mutar sin perder su esencia.
Grabado en los New Sound Studios de Suiza y puesto en marcha por Jens Bogren en Fascination Street, el disco desarrolla diez temas en 47 minutos donde la banda suiza vuelve a demostrar por qué siempre fue considerada una de las precursoras dentro del thrash técnico.
La incorporación del baterista Diego Rapacchietti —sustituyendo a Marky Edelmann desde 2014— aporta un toque más agresivo y versátil sin romper la estructura musical creada hace años por los suizos.
Abrir álbum con “Oxymoron” es toda una declaración de intenciones en toda regla. Un minuto de tensión que funciona como umbral hacia un universo donde conviven riffs quirúrgicos, grooves densos y atmósferas casi industriales.
Debemos destacar canciones como “Consequence”, “Symmetry” o “Renewal” destacan por su mezcla de agresividad contenida y su electricidad sin límites. Coroner siempre fue un grupo que desafió el metal extremo alejándose de convencionalismos que pudieran encorsetarlos. Su música siempre tuvo vida propia.
«Dissonance Theory» es una apuesta mirando hacia el futuro, nada de miradas hacia el pasado. Coroner sigue siendo esa banda adelantada a su tiempo, capaz de regresar después de tanto tiempo con un álbum que suena tan potente y moderno sin defraudar a los muchos fans que ya se rindieron a sus pies hace más de 3 décadas.

