Llega la hora de Tronos, “Celestial Mechanics”

Mucha impaciencia con la llegada de este trabajo al escuchar los temas de adelanto, y al conocer a los miembros y colaboradores que forman la banda. Shane Embury(Napalm Death) tocando la guitarra, Dirk Verbeuren (Megadeth) y Billy Gould (Faith No More), Troy Sanders (Mastodon) y Dan Lilker (Nuclear Assault) al bajo. 


El 8 de Febrero, Century Media presentaba el tema “Birth Womb” como primer adelanto. Temazo trallero, iniciado por un arpegio black rapidito, seguido de un riff emulando el “Master of the Universe” de BS, con voces desgañitadas, a veces dobladas con modo limpio. Un tema ritual, con un teclado maléfico anunciando la llegada de un ser diabólico llamado Tronos, con parto previsto 12 de Abril. 2 meses por delante generando expectativas.


1 de Abril, se presenta “Judas Cradle” con un vídeo guapísimo. Temazo doomy, riff a lo Black Sabbath mezclado con los Entombed más pesados. Contratiempos oscuros, con bajo colorista y colección de voces contando una historia propia de un libro de Neal Stephenson. Una lucha de civilizaciones ancestrales ultratecnológicas. Buen Doom metal apocalíptico. El disco apunta a antológico.


5 de Abril, “Premonition” como último adelanto. Snake de Voivod a la voz, en un tema de psicodelia interplanetaria con aura Fear Factory o Strapping Young Ladochentizados. Deja un poco frío, pero permanecen las sensaciones de los dos primeros temazos.


12 de Abril, “Celestial Mechanics” es publicado y con él, cierta decepción. Abre el disco un buen “Walk Among the Dead Things”, con detalles que ya habíamos comentado (lento pero no pesado y aura SYL), añadiendo coros fantasmales, partes de tremolo picking en segundo plano, doble bombo y voces subacuáticas de más allá del magacosmos. 

El disco incluye también la magnífica y compleja cadena “A Treaty with Reality”+”Voyeurs of Nature’s Tragedies”, quizás lo más agresivo y violento del disco, con toques groove, que enlazan con la parte más triste y oscura, con Erica Nocknails al violín y voz. Final feliz, para la secta comandada por un Thanos endemoniado al compás del fúnebre lamento de Dido.


Del resto del disco, nada sobresaliente, que no malo. “The Ancient Deceit”, un tema death’n’roll un tanto industrializado, que cierra con un teclado con efecto ‘cabra’. Mezcla de unos low Entombed y 1000 homo djs.

“The Past Will Wither and Die”, tema doom que se va endureciendo a medida que avanza hacia la tenue luz al final del túnel, a ritmo de un bajo superplasta, con sacrificio final muy de las fechas que nos ocupan. O “Beyond the Stream of Conciousness”, con mucho efecto metido en cada uno de los sonidos. Una lucha interna que se celebra en el interior de un cerebro futurista. Psicodelia doom, con un buen juego de voces multigenero.

Y cierra el álbum la versión del ya de por si flojete “Johny Blade” de Black Sabbath. Estilo King Gizzard & the Lizard Wizard, con sabor a LSD, que asegura un hueco en hipotético nuevo “Nativity in Black”.


Disco inclasificable estilísticamente, mezcla con cierta maestría con mucha anarquía de sonidos psicodélicos con doom metal (en cuanto a lo lento y machacón, no por pesado y poderoso) que resulta ser una especie de avantgarde metal interplanetario.

El trabajo se queda por debajo de las espectativas. Lo que pasa a menudo cuando uno se espera una obra maestra, pero en definitiva, es un buen disco con sonido mejorable, al que le falta pegada al llevar un compás tan doomy, pero que no descarto que sea algo hecho a propósito para potenciar el lado cósmico.


Sello: Century Media Records

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*