Attikus Finch: “Se puede apostar por otro tipo de rock cantado en castellano”

Attikus Finch nos traen una propuesta de rock moderno, sin complejos y a la altura de cualquier cosa que venga de fuera. Aquí está la entrevista con ellos:

Me encanta el nombre de vuestra banda, muy literario y cinematográfico a la vez, ¿por qué elegisteis esta opción?

Muchas gracias. Hubo dos razones: la primera el que sea un personaje icónico de la literatura y el cine, un héroe sin capa. La segunda es por la sonoridad del nombre, nos pareció que tenía mucha fuerza.

¿Cómo definiríais vuestro estilo?

Sí que te puedo decir que en un principio tirábamos más por los derroteros del funk-rock, pero nos hemos ido distanciando progresivamente de ese camino, aunque el groove es algo inherente al estilo de Attikus Finch. Podría decir que nuestra música es el resultado de meter en la coctelera un poco de rock 90’s, una pizca de rock clásico y hard-rock e incluso pinceladas de Stoner. Es un rock de clara influencia anglosajona pero cantado en castellano, que es el idioma en el que mejor nos desenvolvemos.

Comenzasteis vuestra carrera en 2013, con el disco “La Mancha Humana”, a toro pasado ¿qué sensaciones os quedan de esos años?

Bueno, a decir verdad la trayectoria del grupo empieza unos pocos años antes pero digamos que la publicación de ese primer disco es la que nos da algo de visibilidad, siempre dentro de unos parámetros muy undergrounds. En general hubo buena respuesta y críticas del disco y además nos permitió salir a la carretera con un producto que “vender”, pero también nos quedó la sensación de que se podía haber hecho algo más con él. No me refiero solo a nivel de producción, que siempre cuentas con las típicas limitaciones económicas cuando te autoeditas, sino a que es jodido compaginar agendas y el trabajo con la música. Un poco sensación agridulce de que se podía haber hecho algo más, aunque también tuvimos muchas alegrías.

¿Qué recuerdos tenéis de vuestra participación en el Azkena 2014?

Esa, sin duda, fue una de las grandes alegrías de las que te hablaba. Somos asistentes habituales del Azkena y para nosotros fue un sueño hecho realidad tocar en el festi, además en un horario cojonudo. La pena fue que ese año diluvió, incluso se suspendió algún bolo y estuvimos todo el día con la incertidumbre de si se suspendía el nuestro. Pero todos los nervios se nos quitaron al salir al escenario y debo decir que gozamos como gorrinos y dimos un bolazo. Pese a la lluvia la respuesta de la gente fue genial. ¡Ojalá podamos repetir algún día con buen tiempo!

¿Hay una burbuja de festivales en nuestro país?

Vivimos en una sociedad capitalista y si algo funciona hay que exprimirlo al máximo mientras la teta de leche. Supongo que ahora hay un exceso de festivales del mal llamado “indie”, que en algún momento caerán por su propio peso ya que la gente se cansará de ver siempre los mismos grupos o pasará la moda. Pero otro tanto te puedo decir de los festivales de rock “kalimotxero” en los que año tras lees los mismos nombre en el cartel. ¡Señores, se puede apostar por otro tipo de rock cantado en castellano!

Abordáis una nueva aventura con el disco “Arcadia Feliz”, ¿qué diferencias sustanciales nos encontraremos en este álbum, con respecto al primero?

Lo primero es que ha habido dos cambios de componentes en el seno del grupo y eso de alguna manera se tiene que ver reflejado en el sonido del disco. También creo que hemos dado un paso adelante en cuanto a producción. Es un disco bastante desnudo en el sentido de que no tiene multitud de arreglos, ni colaboraciones de nadie ajeno a la banda, hemos querido que sea lo más fiel posible a lo que son nuestros directos.

¿Cómo es el proceso de composición en una banda como Attikus Finch?

Normalmente alguien viene con una idea de casa, ya sea un riff, una melodía o un ritmo de batería y la pone en común con los demás componentes en el local de ensayo. De ahí la canción puede dar un giro de 180º o ser bastante fiel a la idea inicial, nunca sabemos lo que va a pasar… jaja. Es un proceso bastante democrático. Las letras son otro cantar, porque siempre hago primero la melodía y supedito a ella la letra, por lo que a veces las paso canutas para hacer una letra que encaje.

Habladnos en grandes rasgos de su producción…

Teníamos claro que queríamos grabar a la americana, esto es, grabar todos a la vez como si fuera un directo, y para ello necesitábamos un estudio con unas determinadas características. Al final escogimos los estudios Mecca de Oiartzun (Guipúzcoa) porque tiene unas instalaciones impresionantes y es muy fácil entenderse con unos magníficos profesionales como Mikel e Igor Eceiza, los hermanos dueños el estudio. El disco lo grabamos en apenas 5 días y también ha sido mezclado y masterizado en el mismo estudio. Hemos optado por un sonido bastante orgánico, huyendo de la tendencia actual de buscar el impacto a toda costa. Si subes el volumen en este disco no vas a tener ningún problema de fatiga auditiva.

Un deseo…

Dar el mayor número posible de bolos, propagando nuestra palabra por todos los rincones del Estado y el extranjero. Y que se extingan las Nancys Rubias.

Para los seguidores de Mautorland, ¿por qué deben escuchar vuestra música?

Antes que nada dartelas gracias por proporcionar un espacio a las bandas emergentes. A tus seguidores les diría que este disco está hecho con pasión y mimo desde el primer al último detalle: desde la producción hasta las ilustraciones de la portada, obra de Xavier Sagasta. Y que esperemos que sepan apreciar ese cariño que le hemos puesto. Y por supuesto, que acudan a los bolos que nosotros garantizamos dejarnos hasta la última gota de sudor encima del escenario.

 

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