“The Wanderer”, el encuentro entre Johnny Cash y U2

 

Hubo un tiempo en el que la formación irlandesa U2 arriesgaba y ganaba. Álbumes en los que intentaba salirse de lo establecido, seguir dotando a su música de su ello inconfundible pero sin caer en la autocomplaciencia y pereza en el que se encuentran actualmente. Eran tiempos de “Achtung Baby”, “Zooropa” en incluso en un tono menor “Pop”.

Detenemos nuestra máquina del tiempo y nos paramos en 1993, año de lanzamiento de “Zooropa”. U2 venían de la catarsis que había significado “Achtung Baby” en su carrera, y quisieron seguir experimentando, con un notable álbum, menos exitoso comercialmente hablando, pero con un puñado de temas de notable gusto por la innovación, y la exploración en otros campos.
La parte final del disco guardaba lo mejor. El último tema se llamaba “The Wanderer”, y a bote pronto tenía dos grandes peculiaridades que lo harían único. Por un lado Bono no cantaba en él, y por otro lo hacía en su lugar la leyenda del country rock, Johnny Cash.

La aparición de la estrella norteamericana en el álbum de los irlandeses fue casi de pura casualidad. Bono ya lo conocía hacia años e incluso habían trabajado juntos en la composición de un tema llamado “Ellis Island”. Como decimos las casualidades del destino hicieron que Cash estuviera dando un concierto en Dublin, justo cuando U2 estaban grabando “Zooropa”; ahí encontró la ocasión Bono para unir la leyenda de “Man In Black” con los irlandeses.

La temática del tema versa sobre lo religioso, el Libro del Eclesiastés estaba como semilla inspiradora de la canción. Se pensó en un principio titularla “The Preacher”, pero The Edge eligió como nombre “The Wanderer”, el errante, casando así mejor con el espíritu del álbum.


El grupo se solapó en la creación del tema a la voz grandiosa de Cash, bajo el manto de su tono vocal grave, se adaptó todo el grupo. The Edge hizo de segunda voz en falsete al final del tema, pero quien sobresale en este corte es Adam Clayton, con su bajo guió de manera perfecta la voz de Cash.
Bono nunca quiso cantar en el tema, creía que Cash era perfecto y que él no pintaba nada en esa canción, la había imaginado cantada únicamente por la leyenda del country. El productor Brian Eno insistió en que participará en el tema pero fue en vano.

Un corte dedicado a todos lo que se sienten huérfanos. A los que buscan continuamente, no estando adscritos a ningún sitio, y que a la vez van disfrutando y sufriendo los avatares, vicios y excesos de la vida.
Un tema magistral, para un álbum que nos dejó un gran sabor de boca.