El metal sudamericano, tan cerca y tan lejos…

Siempre he pensado y sé que no soy el único, que nuestro metal tiene mucha más conexión con el metal sudamericano que con el anglosajón. Compartimos idioma y una gran cantidad de vínculos pero ¿sois conscientes de lo poco que conocemos el metal sudamericano?

No se que imagen tienen nuestros vecinos europeos de nuestra escena y no tengo muy claro que sea poco menos que desconocida para los aficionados norteamericanos. 

¿Seríais capaces de nombrar cuatro o cinco bandas del cono sur más allá de algunas míticas?

Durante años tuve en La Puerta de la Noche a mi compañero en las tareas radiofónicas dentro de Agora Sol Radio, Patricio Japón, un ecuatoriano que vive con pasión su afición por el Heavy Metal. Desde la sección “La Puerta del Sur” nos acercaba a esas bandas que tanto luchan por hacerse un hueco en un mercado totalmente copado por sus vecinos de arriba. Pero no solo en una pequeña sección de un modesto programa. Desde su programa “Zona del Metal” intenta cada semana acercarnos la actualidad del género en los países sudamericanos y me consta que no es el único pero para mí si es un referente y una de las personas que más sabe del género. 

Por mi corta experiencia en el tema, veo que hay muchas bandas que se encuentran con los mismos problemas que se encuentran las bandas emergentes en España. Falta de apoyos, falta de dinero para hacer promoción, falta de sitios donde tocar e incluso si me permitís, creo que cierto descrédito social por aquello de que “los rockeros no son buenos”.

Muchas de estas bandas, beben de nuestros clásicos. Baron Rojo, Obús o Ángeles del Infierno son verdaderas bandas de culto y es extraño hacer una entrevista o charlar con algún aficionado de cualquier país del cono sur y que no te haga referencia a nuestros “dinosaurios” 

No es tampoco extraño ver que nuestras bandas actuales, las pocas que pueden dar el salto, tienen una legión de seguidores. Mago de Oz, Zenobia, Lujuria o Leo Jimenez han llenado estadios en sus visitas al otro lado del charco. 

Pero ¿qué nos hace ignorar a esos grupos más o menos punteros que nos llegan desde el cono sur americano? 

Aunque creo que sí es difícil para nuestras bandas underground llegar a un público que está alucinado por los grandes clásicos  y el mercado anglosajón ¿cómo no va a ser difícil para unas bandas que llegan con cuentagotas, con un esfuerzo titánico en lo económico por venir a presentar sus trabajos o a través de programas underground de la radio libre?

No soy un experto en nada y mucho menos en el metal sudamericano pero creo que alguna vez deberíamos prestar atención a esa gente, a esos “hermanos” que pelean por un sueño. Como los nuestros, como tantos y tantos músicos que luchan por hacerse un hueco en vuestros clásicos… porque clásico no significa viejo, sólo es lo atemporal, lo que te hace vibrar el alma.

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