Guitarras de Leyenda: Randy Rhoads (1956-1982)

La historia del gran Randy Rhoads, es la de una “estrella fugaz”, en el más estricto sentido de la palabra. Estrella, porque con tan solo 25 años, ya era considerado uno de los mejores guitarristas del mundo, y tenía el marchamo de convertirse en uno de los más grandes de la historia. Fugaz, por lo que ya todos sabéis, un desafortunado accidente de avioneta, segó la vida de este joven artista. Pero a diferencia de la estela de las estrellas fugaces, que cuando pasa un tiempo se difuminan, Randy Rhoads ha quedado para siempre en el recuerdo de todos los rockeros del mundo, y sobre todo, en el recuerdo y ánimo de uno de los más grandes artistas que ha dado la escena rockera mundial, me refiero al Sr. Ozzy Osbourne.

¿Fune negativo para la vida de Randy, el conocer a Ozzy?, creo sinceramente que no, independientemente de que Osbourne estuviera en uno de sus peores momentos como persona, colgado de droga y alcohol a todas horas, le dío a Randy la vítola de gran estrella. Le enseñó la gloria y las miserias de ser una estrella del rock. Randy era un tipo tranquilo, como comenta Ozzy en su libro autobiográfico “Im Ozzy, confienso que he bebido”, Randy tenía en la cabeza dejar la vida de rockero, no estaba hecha para él. Él sólo disfrutaba con la música, no quería saber nada de giras, actuaciones y desenfreno. Aunque hubiera sobrevivido a ese fatal accidente, todo parece indicar que hubiera dejado las bambalinas, para dedicarse a ser profesor de música, que era realmente lo que le motivaba; aunque claro nunca se sabe, lo que si sabemos es que el día 19 de marzo de 1982, nos dejó para siempre.

Haremos un pequeño repaso a su carrera a modo de homenaje hasta la fatídica fecha, ya que no hay duda que Randy Rhoads, es un guitarrista de leyenda.

Randy Roads desde muy pequeño ya estuvo rodeado de intrumentos, su madre era profesora de música y todo ese ámbito, caló en el desde muy pequeño. Con tan sólo 6 años ya tuvo su primera guitarra, un Gibson Acústica modelo Army Navy que había pertenecido a su abuelo. Desde siempre se vió interesado en el Hard Rock, grupos como Mountain, Alice Cooper Group y los Zeppelin fueron sus bandas de cabecera. No perdío el tiempo, y a los 14 años formó su primera banda llamada Violet Fox. A la increible edad de 16 años, junto con Kelly Garni al bajo y Drew Forsyth formaron Quiet Riot.

Los años de Quiet Riot

Enseguida la banda se hizo muy conocida, sobre todo por los circuitos de salas de L.A., junto con Van Halen fueron la respuesta en alguna medida, al estilo de música imperante en esa epóca basado más en sonidos punk o la en la NWOBHM.

Al fin una discográfica japonesa CBS Japan se interesó por ellos, y editaron en 1977 su disco homónimo “Quiet Riot”, que sólo sería publicado en Japón. En este álbum destacan dos temas por encima de todos, los covers “Tin Soldier” de la banda británica Small Faces y “Glad All Over” del grupo Dave Calrk Five.

En 1978 llega “Quiet Riot II”, que al igual que el anterior se editó solo en el país nipón, y en le que podemos destacar los temas “Afterglow (of Your Love) otro cover de los Small Faces y la canción escrita por Randy “Trouble”.

Randy necesitaba volar alto y en principio Quiet Riot, no terminaba de explotar ,aunque como todos sabéis, después le llegaría la fama con su obra maestra “Metal Health”.

En 1979, se cruza en su vida Ozzy Osbourne.

El estrellato con Ozzy Osbourne

Ozzy acababa de ser expulsado de Black Sabbath, por drogata y alcohólico. Decidió lanzarse en solitario, y para ello debía formar una banda. Ya tenía al bajo a Bob Dasley y a la batería a Lee Kerslake. Randy apareció en la audición de Ozzy por recomendación de un amigo, con tan solo oírle tocar unas notas Ozzy Osbourne, se quedó perplejo ante tal dominio de la guitarra y lo reclutó sin pensarselo.

De la unión de estos dos genios , saldría el primer disco en solitario de Ozzy Osbourne llamado “Blizzard Ozz”. Tuvo dos pelotazos en forma de single, la mítica “Crazy Train” y “Mr Crowley” inspirada en el brujo Aleister Crowley. Fue un éxito absoluto la conjuncion de la voz de Ozzy, con los riffs y solos influenciados en la musica clásica de Randy Rhoads, fueron determinantes para alcanzar el estrellato.

El segundo y último disco que hicieron juntos, fue “Diary of a Mad Man”, publicado en noviembre de 1981. Temazos como “Flying High Again”, “S.A.T.O.” etc.. hacen de este disco otra obra maestra de su época.

Ya Randy por estas fchas empieza a tener dudas, la vida como hemos comentado antes de rockero, no le satisfacía, y ya tenía en mente sacarse un título en guitarra clásica, su vida era la música pero no el star system.

19 de marzo de 1982

Este día quedará marcado en negro para todos los amantes del rock en el mundo. Randy Rhoads fallece en un trágico accidente de avioneta, junto a una maquilladora lllamada Rachel Youngblood y el piloto, que era a su vez el conductor del autobús de la gira Andrew Aycock. La banda se dirigía a un festival en Orlando, decidieron parar en una area de descanso con aeropuerto, y el conductor del autobús invitó a Randy ya la chica, a subir en un aeroplano, mientras los demás componentes del grupo descansaban. Ozzy se encontraba hasta las cejas de coca, y no subió al avión. Tras varias vueltas, de repente perdió el piloto el control y chocó con un ala con una parte del autobús de la gira, estrellándose después, muriendo en el acto sus tres ocupantes.

Posteriormente se descubrió que le conductor, habÍa consumido recientemente cocaína ,y tenía el permiso de volar caducado.

Ozzy quedó destrozado por la muerte de Randy, algo de lo que nunca se ha recuperado, tal y como lo relata en el documental que dirigió su hijo sobre su vida llamado “ God Bless Ozzy Osbourne”. Siempre lo recuerda cada día que pasa, y piensa muchas veces que ojala hubiera sido él, el que hubiera estado en la avioneta, en vez de Randy. Lo describe como un gran artista pero sobre todo, como una persona llena de vida, bueno y amigo de sus amigos .

Para paliar la perdida, en 1987 sacó el disco llamado “Tributo”, un directo en el que participó Randy, grabado en el Music Hall de Oregon, el 11 de mayo de 1981.

El legado de Randy, aunque corto, fue increíble. Su forma de tocar, su maestría y las influencias de la música clásica, que le sirvieron para crear su propio estilo, perduran hoy en día. Solos míticos como el de “Crazy Train”, “Flying High Again” o “Mr. Crowley”, son enseñados a los alumnos de guitarra como tablaturas compositivas básicas de aprendizaje. La revista Guitar World, considera al solo de “Crazy Train” como el noveno mejor de toda la historia, y el de “Mr. Crowley” el número 28. La revista Rolling Stone le considera entre los 40 mejores guitarristas de todos los tiempos.

Un legado corto pero intenso, que nos dejo a todos música celestial, que seguro que sigue tocando allá donde esté. Gracias Randy por todo.

 

 

 

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