Historia y Leyendas: “Seventh Son Of A Seventh Son”, Iron Maiden y el misticismo del número 7

En la época dorada de Iron Maiden los británicos se descolgaron en 1988 con la que es para muchos su última gran obra maestra: “Seventh Son Of A Seventh Son”. Un gran título para el séptimo álbum de estudio de la formación capitaneada por Steve Harris y Bruce Dickinson. 

La elección de este título para el álbum y para en concreto una de las canciones que componen el álbum no es casual. Steve Harris, lector empedernido, siempre ha encontrado en los libros su primordial fuente de inspiración para crear la temática de los álbumes de Iron Maiden. 

En esa época Harris se encontraba leyendo la obra de Orson Scott Card, El Séptimo Hijo, donde se nos narra la historia  de Alvin Miller, que en la novela se llamaría con el sobrenombre de Maker (hacedor), un personaje con poderes al haber nacido bajo el signo del número de 7. 

El desarrollo del álbum de Iron Maiden es conceptual, y narra la historia de un hombre nacido de un séptimo hijo y que él mismo también lo es, que posee poderes sobrenaturales. La historia del álbum es un paseo por su vida, desde su nacimiento como “Moonchild” hasta su muerte en “Only The God Die Young”.

Un ser con poderes paranormales que puede tener el don, entre otros, de la clarividencia. 

Desde la antigüedad el número 7 ha estado inmerso en un halo de misterio. Podemos encontrar a grandes pensadores y filósofos que hacían referencia a este número como algo muy especial. 

Desde Pitágoras que lo consideraba un número perfecto, hasta en la Biblia donde se le nombra continuamente, el 7 es algo misterioso. 

Se le considera un número mágico al estar compuesto por el 3 que es un número sagrado, y por otro lado el 4 que tiene una simbología terrenal. Representa pues la totalidad del universo en movimiento. 

El número 7 lo encontramos en múltiples referencias, desde los 7 pecados capitales, a las 7 maravillas del mundo, los 7 planetas del sistema solar, los 7 mares del mundo, las 7 notas de la escala mayor musical, los 7 infiernos de Dante en la Divina Comedia, los 7 días de la semana…

En todas las antiguas civilizaciones, el 7 desempeñó un papel fundamental en las creencias, religiones etc… Para los babilonios este número representaba a sus 7 dioses principales: Marduk, Ea, Zababa, Nusku, Sumalia, Sugamuna y Negral. 

Incluso el 777 se utiliza en contraposición al 666, es decir el número de la bestia. En este caso el 777 es una cifra venerada por multitud de religiones al encontrar una conexión con el universo y lo sagrado. Un número asociado con la buena suerte, la felicidad y el éxito. 

En resumen el 7 lo debemos entender en el ámbito de la numerología y simbología como algo positivo; encarna la perfección. 

Os dejamos el tema que da nombre al álbum de Iron Maiden “Seventh Son Of A Seventh Son”:


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