La música

Foto: Reaktiu

¡Ay la música!. Mi querida música. Esa amiga, esa tabla de salvación que te acompaña en cada momento de tu vida. No solo en los momentos importantes. Porque está en la radio, mientras haces las tareas del hogar. Te acompaña cuando sufres haciendo deporte, cuando te deja tu pareja. Te acompaña cuando viajas, en coche, en transporte público al trabajo. En tus momentos bajos, como banda sonora de subidón en tus momentos felices. En estos tiempos de tanta zozobra ha estado a nuestro lado en cada casa y cada balcón. 

La música de las nanas que te cantaba tu madre cuando eras pequeño, la que le cantas a tus hijos. Las que tarareaba tu abuela al ritmo de copla en la radio. Esa música repetitiva de los anuncios, esas canciones que identificamos con una marca pero no sabemos qué canción es. Esas “melodías destrozadas” en la ducha. Esas malas canciones que no puedes sacar de tu cabeza. Esos “hits” que no te gustan pero que se “pegan” porque no dejan de sonar en las emisoras “mainstream”. El estruendo cuando entras en una tienda y no sabes si comprarte un jersey o pedirle al dependiente una copa. Eso también es música.

¿Eres capaz de pensar en un momento de tu vida que no haya tenido música?

Porque ¿te imaginas un video juego sin música, una película sin música? ¿Qué sería de la guerra de las galaxias sin la marcha imperial? ¿Del exorcista sin “Tubular Bells”? ¿Qué sería del fontanero Mario sin su machacona sintonía? ¿Piensa en tu programa favorito de televisión? ¿No recuerdas su comienzo con música?  ¿Tu serie favorita? ¿Expediente X?  Yo, por ejemplo, cada vez que escucho “People Are Strange” de The Doors, pienso en La Puerta de la Noche. 

No digo yo que seas más o menos culto por escuchar un género musical u otro. Digo que la música te hace pensar, sentir y vivir. Que cuando escuchas música recuerdas momentos. Que la música une a las personas. Que es un lenguaje universal, que pone sentimientos a nuestras emociones, palabras cuando no las encontramos. Que une a la humanidad. Se usa en funerales, en bodas y en cualquier ocasión de la vida. Cada momento tiene una banda sonora

Y dicho todo esto, me pregunto ¿por qué maltratamos a la música y a los músicos? ¿por qué no ponemos en valor su trabajo? ¿por qué pretendemos que sea gratis? ¿por qué asumimos que la música tiene que estar siempre ahí? ¿por qué no hacemos nada por ella?

Es uno de los sectores menos apoyados por los gobiernos de cualquier color, como la cultura en general. Es una asignatura poco importante en la enseñanza y cuando alguien dice que es músico, le suelen preguntar “¿pero además trabajas? “

El 22 de Noviembre se celebra el día de la música y yo quiero aprovechar estas cuatro líneas para darle las gracias a ella. La música, que siempre me ha acompañado, que en más de una vez ha sido mi tabla de salvación y que tiene un lugar tan importante en mi vida y me gustaría que tú que estás leyendo, reflexionaras el papel que ocupa ella en tu vida. 

¡FELIZ DÍA DE LA MÚSICA!

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