Lemmy Kilmister, genio y figura

Hablar de Motorhead es, sin duda, hablar de Lemmy. Nosotros hemos querido hacer este homenaje. Porque está clarísimo que Lemmy encarna la imagen del rock and roll. 

Lemmy decía de si mismo “ No he sido un buen chico, Me he divertido demasiado” o el comienzo de nuestro podcast. “Si crees que eres demasiado viejo para rockear, eres demasiado viejo” . Un tipo que según cuentan los que estaban más cerca de él te ganaba con su gran corazón, su cercanía y muy tierno. ¿Te imaginas a un Lemmy como un oso amoroso?

Así que nosotros hemos querido recopilar algunas de las anécdotas de Lemmy para acercarnos a su figura y traer aquí su carisma. – Pero ¿Sabéis de dónde viene Lemmy? Su nombre era Ian Fraser Kilmister, pero parece que se debía al hábito que tenía de pedirle prestado dinero a sus compañeros de clase para jugar a las máquinas tragaperras. En inglés la expresión sería “lend me”, y eso acabó derivando en Lemmy.- Cuenta Frank Bello, bajista de Anthrax que estando de gira juntos, se pasaba la vida viendo como Lemmy tocaba el bajo en las pruebas de sonido. Un día cuenta el bueno de Frank que Lemmy le dijo “Ven, toma” le puso su bajo en las manos y sin que se diera cuenta subió el ampli a full. Al dar la primera nota. Frank se cayó de culo, mientras que Lemmy se reía. – Ya os hemos contado en MAUTORLAND, que Lemmy trabajó de roadie de Hendrix.  Cuenta en su biografía que con ellos aprendió mucho y no solo musicalmente  “Jimi me enseñó a encontrar drogas en los sitios que menos te esperas, porque eso era parte de mi trabajo”. “Así aprendí a funcionar después de meterme ácido cinco veces en un mismo día. Aunque también aprendí sobre el carisma sobre el escenario. Jimi lucía genial sin ningún esfuerzo, como si fuera una elegante araña. Siempre estaba interesado en el público. Hacía bromas malísimas porque estaba fuera de sí mismo. La gente no entendía de lo que estaba hablando. De todas formas, era el mejor guitarrista que probablemente jamás verás”.- Dave Grohl cuenta que al poco tiempo de morir Kurt Kobain, se encontró con Lemmy en un local de Los Ángeles.  Grohl dijo No me conocía de nada, y cuando me vio, se acercó a mi y me dijo, ‘chico, lamento mucho la perdida de tu amigo’. Mi admiración por él no hizo sino aumentar”. – Uno de los grandes amigos de Lemmy era otro mito, Toni Iommy. Cuenta el guitarrista de los Sabbath que una vez en su cumpleaños, Lemmy entró en su camerino tras una actuación con una tarta de cumpleaños pero con un atuendo “particular”. Apareció con un vestido negro, medias, tacones y maquillaje – Otro de sus problemas con la ley y las drogas es la anécdota de las 100 pastillas.  Al parecer Lemmy y un amigo iban en coche con una mezcla de 100 pastillas entre las que se encontraban speed y tranquilizantes. Aparentemente, ambos fueron parados por la policía y, para que no les pillaran, se las tomaron todas de golpe antes de que los agentes tuvieran la ocasión de revisar el coche. Aquella noche, Lemmy estuvo realmente cerca de la muerte, dado que su respiración y su ritmo cardíaco se redujeron sobremanera. “Parecía que había parado de respirar, incluso aunque no lo había hecho”, narra el músico en su biografía ‘White Line Fever’. “Estaba allí, tirado, con los dos ojos abiertos y sin poder hablar”. Algunos de sus compañeros le dieron por muerto aquella noche.- La historia de Lemmy y las drogas siempre han sido caminos paralelos. Según narra la leyenda, la policía canadiense pilló al músico con anfetamintas en la frontera del país y estuvo cinco días encerrado en la cárcel. Tras darse cuenta de que las habían confundido con cocaína, Kilimister fue liberado. Sin embargo, su banda, Hawkind, decidió expulsarle. Esa expulsión fue el germen de MOTORHEAD – Lemmy fumaba como un carretero. Al menos dos cajetillas diarias, aderezadas con una botella de whisky también diaria. Pero … como todos, se hizo mayor y el médico le pidió que comenzara a cuidarse. El bueno de Kilmister decidió fumar “solo” una cajetilla y pasarse al vodka. En el 2011 le detectaron problemas cardiacos y tuvo que ser sometido a una delicada operación de corazón para implantarse un marcapasos. Esto le obligó a dejar de beber ( o beber solo una copa al día). Comenzó a engordar y a retener líquidos … parece ser que su dieta se basaba en los arándanos. Preguntado al respecto Lemmy declaró  “Supongo que nada, en exceso, es bueno para ti, incluso las cosas que supuestamente son sanas”- Lemmy fue un tipo duro hasta el final de su vida. Con la operación del 2011 su vida cambió para siempre y su salud comenzó a deteriorarse hasta que le detectaron el cáncer que acabó con su vida en 2015. Sin embargo, el legendario líder de Motörhead se negó a parar hasta el final de sus días. El 1 de septiembre de 2015, el músico no pudo tocar más de tres canciones al subirse al escenario en Austin.  Esto llevó a la banda a cancelar cuatro conciertos, pero, tan solo nueve días después, la volvieron a la carga en otro concierto en St. Louis.

“Mientras pueda andar los pocos metros que hay del backstage al escenario sin un bastón, seguiré tocando. O incluso si tengo que usar un bastón”, afirmaba Lemmy durante aquellos días en declaraciones a The Guardian. Poco después, el 28 de diciembre de 2015, la leyenda nos dejaba para siempre. Aunque no cabe duda de que vivirá, eternamente, en su música y nuestros corazones.

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