Los símbolos de la pandemia

Ayer mismo, da igual cuando leas este artículo, vi un reportaje sobre una serie española que seguro que habéis visto o conocéis. “La Casa de Papel”. Era una especie de “making of”, un reportaje de esos que hacen mientras graban para mostrar al espectador los entresijos de las producciones y enganchar a la audiencia más si cabe.

Contaban que su historia es la historia de un fracaso, ya que comenzó en una tele privada española y no triunfó hasta que una plataforma en streaming compró los capítulos emitidos, la colocó en su catálogo y se hizo más famosa fuera que en nuestro país.

La historia de un fracaso. Me suena. ¿Hemos fracasado como sociedad con esta crisis sanitaria y económica que estamos viviendo? Algunas administraciones han dejado a su suerte a personas vulnerables a las que debían cuidar y proteger, en post del negocio. Han disfrazado de solidaridad las ayudas a los que lo necesitaban, cuando a nadie se nos escapa que hay un negocio oculto tras todo eso. Han permitido que los precios de ciertos artículos subieran por las nubes, dejándolos fuera del alcance de algunas familias. Hemos asistido a la pelea electoralista de los políticos, de uno y otro espectro, en lugar de a la unión de todos para empujar en la misma dirección. 

Decía también el reportaje del que os hablaba, que la serie había triunfado porque el espectador empatiza con los personajes. No ve en ellos los ladrones que están atracando un banco, si no la parte que se refleja en ellos de cada uno de nosotros. Sus miedos, sus carencias, sus amores… unos personajes con un perfil muy cotidiano. ¿Se os ocurre alguien con quien identificarse más cercano que tu vecino o tu familia? ¿Personajes como los sanitarios? Que a pesar de los recortes se han batido el cobre y han trabajado en jornadas extenuantes con riesgo para sus propias vidas. ¿Como los transportistas? que no han permitido que la histeria colectiva que sumió a algunos en los primeros días de locura, generara  desabastecimiento. Personajes como el personal de limpieza, los conductores de transporte público. ¿Como el personal en los supermercados? que tampoco han parado aunque algunos son escasamente mileuristas. Tampoco me olvido de las fuerzas de seguridad y personal que ha atendido en condiciones a los que más lo necesitaban. ¿Se os ocurre mayor empatía que con esos personajes de la vida diaria?

Está también el personaje desagradable de la serie. El “pringao” que quería notoriedad. Hacerse el valiente. Aquí los guionistas hablaban de que reflejaba esa parte que ninguno queremos de nosotros mismos, pero que en el fondo sabemos que  está ahí. Se me ocurre que también ha habido mucho idiota en esta situación y los sigue habiendo. No miremos muy arriba en la escala social, no hace falta. Idiotas que se saltan el confinamiento poniendo en peligro su vida y la de los demás. Idiotas que ven esto como una fiesta. Irresponsables que llenan las calles por “sus derechos”, porque se creen más listos que los demás. Inclumpliendo unos horarios y unas fases, que es cierto, han llegado con bastante desconcierto y descontrol.  

Descontrol. Descontrol era otra de las palabras que usaban en el reportaje. Descontrol porque es muy difícil en algunas ocasiones y cuando estás inmerso en una superproducción, controlar absolutamente todo.  Sencillamente porque hay cosas que no se pueden controlar. 

Aquí también recordé la pandemia. Hay situaciones completamente incontrolables. Seas de izquierdas o de derechas. Hay quien dice que las medidas se tomaron tarde, hay quien dice que en su momento. Los mismos que acusaban de llegar tarde al gobierno, ahora quieren activar el país rápidamente. Hemos visto ordenes y contraordenes. Dimes y diretes. Blanco y negro casi en la misma frase. Noticias falsas y bulos. Vuelvo a repetir lo que os decía la semana pasada. No es mi intención, ni la de este artículo entrar en polémicas políticas, pero recordad …. hay cosas que son sencillamente incontrolables en la superproducción de la vida.  Como decía el gran y malogrado Aute “todo en la vida es cine” 

Cine, cine, cine,

más cine por favor,

que todo en la vida es cine

y los sueños,

cine son.

Hablaban de símbolos. De cómo la gente, el mundo, había hecho suyos los monos rojos y las caretas de Dalí. Unos para protestar contra desigualdades sociales, otros para robar, otros para salir a la calle en carnaval …. el poder de los símbolos. 

¿Alguién puede negarme que el símbolo de la pandemia  han sido las mascarillas? Ese bien tan preciado que durante un tiempo se pagó a precio de oro. Que se intentó regular en precio y que volvió a desaparecer de la venta porque las farmacias habían comprado stock mucho más caro a usureros aprovechados. Yo me hago una pregunta, como siempre sin tener ni idea de casi nada, ¿Era tan difícil poner a trabajar nuestras fábricas a pleno rendimiento para abastecer a la población a un precio muy bajo de esos artículos tan necesarios? artículos que por otro lado, me da la impresión han venido para quedarse.

Para terminar hablaban de un himno. El himno musical de la serie porque como alguno me habréis leido o escuchado decir, la vida no es vida sin música. Solo tres notas evocan en nosotros recuerdos y sentimientos. Pues bien “La Casa de Papel” también tenía un himno. “Bella Ciao”. Siento desilusionaros queridos millenials,  esta canción no pertenece a la banda sonora de la serie. Bella Ciao es una canción popular italiana que fue adoptada como himno de la resistencia antifascista en la ocupación nazi. Se cree incluso, aunque hay cierta controversia, todo en la vida la tiene, que la canción es mucho más antigua, y que proviene del  siglo XIX, en los campos de arroz del norte de la península itálica. Ahí también era una forma de protesta contra la explotación y las duras condiciones de trabajo de aquellas mujeres. 

Quizá el himno de esta pandemia sea “Resistiré” del Duo Dinámico que hemos escuchado hasta la saciedad por parte de los Dj´s de balcón que durante algunos momentos tuvieron su cierta gracia pero que han terminado por cansar … 

Yo, permitidme, me resisto a recordar esta pandemia con un himno como el temita de marras. Quizá me pega más “Bella Ciao” y quien quiera entender …  

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