Regreso al futuro

Espero que todos conozcáis esa seríe de la tele que van a otras épocas en el tiempo a través de un pasillo lleno de puertas. No podía ser de otra forma viniendo de mí.  Si no la conoces, es así de simple. Un pasillo, puertas y un libro de “claves” que te dice que puerta has de abrir para llegar a según que época. 

Yo os lo pongo fácil. Sólo hay que ir al siglo pasado. A los ochenta de mil novecientos. Algunos decís que fué la mejor época para la música. No solo para el rock y el metal…. para casi todos los géneros, aunque ya sabéis no cualquier tiempo pasado fue mejor, hacedme caso. A lo que voy. En aquellos años teníamos dos formas de escuchar música, tres si me apuras. Los discos de vinilo, las cintas de cassete y los videos musicales en la televisión. Programas musicales e incluso canales enteros como MTV o VH1. También la radio si, mi querida radio … pero eso es otra historia. 

Donde quiero llegar es a cómo ha evolucionado ese sector de la industria musical. Primero fue el CD, en el que cabían muchas más canciones y decían que tenían un mejor sonido, aunque algunos seguíamos echando de menos el vinilo. Los canales de la tele desaparecieron pero llegó el mastodonte Youtube. Antes apareció el mp3 y la música en streaming. Saltando de puerta en puerta, llegamos a 2020. Pandemia. Parada de actividad. Los músicos y la música como siempre, uno de los sectores más perjudicados.  

Algunos organizaron festivales desde casa. Emitiendo con pocos medios desde sus perfiles en redes sociales. Sobre todo en los comienzos del confinamiento nos vimos saturados de conciertos, de entrevistas, de sesiones “confinadas”. Con la llegada de la desescalada han empezado los conciertos en streaming pero “de verdad”. Jugando en otra liga. Desde una sala. Pinball Wizar desde la Even, Mama Ladilla desde mi querida Gruta 77 o Desakato abrieron la brecha, que me perdonen si me dejo a alguien, estos son los que llegaron a mi.  Y aquí es donde quería llegar. Donde quería traer la reflexión de esta semana. ¿Puede ser una nueva forma de hacer llegar la música al público? ¿Puede ser una nueva forma de ingresos? ¿Pagarías una cantidad similar a la entrada por ver el concierto desde tú casa? Yo reconozco que he visto festivales internacionales a través de sus canales de youtube y que también disfruté de estos conciertos con salas vacías, pero quiero ir más allá . Os estoy hablando de la “normalidad” ni nueva ni vieja…. hostia. Lo normal. Un viernes cualquiera  una banda toca en la sala x de la ciudad y. Existen entradas, agotadas o no, con más o menos públicos y una entrada virtual para ver el concierto en streaming. ¿Creeis que es posible? Evidentemente sería la sala quien tendría que tener esa infraestructura porque no es cuestión de poner a tres colegas grabando y emitiendo. Os hablo de una buena transmisión. 

Ocurre con los deportes. ¿Podría ser una nueva forma de ver los conciertos? 

Yo tengo que ser sincero, me gusta la idea. En ciudades como Madrid que se acumulan los conciertos, si pagaría por ver al día siguiente el concierto que me perdí por estar en otro. Y también pagaría por ver algunos carteles o bandas que por circunstancias no llegan e imagino que eso puedo extrapolarlo a otras ciudades. 

Desde luego nada comparable a la sensación del directo, a ver un concierto con los colegas, a romperte el cuello con el headbanging

Y vosotros ¿Qué opináis? ¿Creéis que esto de los conciertos en streaming será un legado de esta pandemia y una nueva forma de financiar grupos con más o menos poder para llegar al gran público? o por el contrario ¿creeis que esto será un nuevo “bluf”, una moda efímera? ¿Creéis que si llega será en un formato de calidad? o ¿que habrá mucho “quiero y no puedo”?. 

Ahí lo dejo… pensando que el video mató a la estrella de la radio y pensando también si mata

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