“Rocket Queen”, el orgasmo de Guns N’Roses (30 aniversario “Appetite For Destruction”)

El pasado 21 de julio se celebraba el 30 aniversario de uno de los mejores álbumes de rock de la historia, me estoy refiriendo claro está al “Appetite For Destruction” de los celebérrimos Guns N’ Roses.

Para rendir homenaje a esta gran obra de la banda angelina, me he querido fijar en una de mis canciones favoritas del disco: “Rocket Queen”. Este tema además de ser una canción alucinante, guarda una curiosa historia que se confirmó no hará mucho, hace un año en un medio de comunicación británico.

Como todos sabréis el tema viene ligado a una serie de gemidos orgásmicos en la parte central del corte que desembocan  en esa borrachera de riffs, ritmos de batería magistrales y ese solo de Slash que marcó una época. Desde que se lanzó el álbum, se especulaba con el origen de estos gemidos. La historia que corría por los mentideros era la siguiente:

Axl Rose se encontraba en los estudios de Manhattan donde se grabó “Appettite For Destruction”, en concreto con una groupie de 19 años, llamada Adriana Smith, novia en esa época del batería Steven Adler. No se les ocurrió otra cosa que mantener relaciones sexuales en la cabina de grabación, donde el ingeniero de sonido Vic Deyglo coló un micrófono abierto para grabar todo lo que allí aconteció, y poner parte de ello en el tema. La chica que no se encontraba en buenas condiciones, algo borracha etc… hizo lo que le pidió Axl Rose, elevar el tono de su placer y que los gemidos quedarán grabados para la posteridad.

Toda esta historia fue confirmada por la propia Adriana Smith, en una entrevista concedida al tabloide británico Daily Mail. En ella relata que se sentía atraída por Axl, pero que el principal motivo de hacer esto fue darle celos a Steven Adler, ya que le había sido infiel con otra chica. No lo pasó bien después con los años, nada hacía suponer que esta canción y el álbum en sí tuvieran ese éxito, y un sentimiento de culpabilidad y vergüenza  persiguió a Adriana durante años.

Adriana Smith junto a Axl Rose y Slash 

Dejando aparte la curiosa historia, nos detendremos en el tema en si. Axl Rose se basó a su vez en otra mujer para crear la canción. En los mismos créditos se puede leer: Barbi (Rocket Queen) Von Greif. Es ella pues la fuente de inspiración para Axl Rose, una chica también muy joven de apenas 18 años, reina de la escena “underground” de la época, y de la que estaba totalmente fascinado Axl.

El riff principal del álbum lo tenía compuesto Slash hacía años, lo hizo al tiempo de conocer a Axl en la época de Hollywood Rose. Un tema realmente fantástico en donde destaca de manera total, la aportación a la batería de Steven Adler. Adler a mi gusto recrea uno de los mejores pasajes a la batería que se recuerden de la historia del rock. No sabemos si al grabar su parte, sabía ya la jugarreta que le habían hecho tanto Adriana como Axl, pero lo que sí que dejó claro, es que su aportación a este disco también fue muy notable, certificándolo de manera increíble en esta canción.

Un broche de oro para uno de los mejores álbumes de todos los tiempos, en lo que respecta al rock, que acaba de cumplir nada menos que la friolera de 30 años, y sigue sonando tan fuerte, descarado y agresivo como el primer día.

Los Gunners han vuelto, pero aquellos días en los que eran absolutamente los reyes del cetro rockero ya no volverán; por suerte nos queda este álbum y como no, los gemidos de Adriana Smith.


 

 

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