Sección V: “Rain Of Destruction” – Redshark

Y con el mal tiempo – según algunos-, llega la lluvia; en este caso de destrucción, tal y como reza el título del primer Ep de los barceloneses REDSHARK, “Rain of Destruction”. 

En esta ocasión, la idea era representar un “tsunami” inundando una ciudad con un tiburón gigantesco de color rojo surgiendo de él. A la hora de preparar el boceto me vino a la mente otro grupo llamado Great White que solía incluir tiburones en sus portadas. Tenía un vago recuerdo de algunas de ellas y me sentí en la obligación de investigar un poco sobre ello, más que nada para no caer en el error de repetir de forma involuntaria algo que ya se hubiera hecho antes. Con gran pesar descubrí dos portadas en las que, en términos generales, se reflejaba esta idea; así que, tras darle muchas vueltas al asunto, decidí dejar de lado todo lo referente a la banda norteamericana y ponerme a trabajar como si no hubiera visto nada. Dibujar escualos no es algo que suela hacer habitualmente, así que dediqué media mañana en mirar fotografías relacionadas con ellos. A menudo, gran parte del tiempo que se emplea en este tipo de trabajos consiste en buscar fotografías aquí y allá para observar los detalles, algo que, aun siendo necesario, puede resultar bastante engorroso dependiendo de lo que uno busque… En este caso, mi atención también acabó centrándose en los yates. La burrada de colocar uno entre las fauces del tiburón se me ocurrió sobre la marcha cuando ya llevaba más de la mitad del boceto hecho. Tampoco suelo dibujar yates en mi rutina diaria ni los veo en la vida real -soy de secano como un cactus-; así que, al igual que con el tiburón, busqué modelos de ellos para fijarme en sus formas. El que acabé dibujando no pertenece a ningún tipo en concreto; simplemente me fui quedando con los detalles básicos para crear uno ficticio. Otro elemento que surgió sobre la marcha fue el número 733 que se ve en la claraboya de uno de los edificios. Lo incluí con la ilustración prácticamente finalizada a petición de los miembros de la banda. Según me contaron, su primer local de ensayo tenía ese número y querían que quedara reflejado ahí a modo de recordatorio. Lo que no fue improvisado son los destellos de luz que surgen del ojo de la criatura, ya que, desde el primer momento me pidieron que los hiciera. Aunque me picaba la curiosidad por saber el motivo de esos destellos, al final, con todo el trajín, creo que olvidé preguntárselo, por lo que hoy en día sigue siendo un misterio para mí.

El disco, autoeditado, salió en 2016 con una tirada de 100 copias numeradas a mano. El estilo, tal y como ellos se definen, es Heavy/Speed Metal, con un sonido añejo que, personalmente, a mí me gusta mucho, ya que me recuerda a las producciones previas a la era digital.

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