Crónica Nervosa + Bloodhunter / Madrid, Sala Caracol 26.07.2019

Reconozco que mi tendencia a fliparme me ha jugado malas pasadas en muchas ocasiones pero las expectativas eran altísimas y la emoción grande, desde los días previos a la celebración de este evento, ante la posibilidad de ver por primera vez al trío thrash brasileño y aumentadas con el anuncio del añadido de Bloodhunter, además tenía muy presente el conciertazo que se había marcado Possessed en mi anterior visita a la sala Caracol con sonido espectacular. 


Un concierto en el que ninguna de las bandas presenta disco, en sala, a las 20h y finales de Julio en un Madrid desierto no parece el mejor de los planes pero allí estábamos los elegidos, unas 100 personas aplaudíamos la salida de Bloodhunter al escenario cuando comenzó a sonar la intro de “La semilla del diablo“, que abre “Let the Storm Come” y mi flipante emoción se empezó a desmoronar en cuanto percibí que había problemas de sonido. La canción en cuestión es de lo mejor de su último “The End of Faith”, death metal con riffacos que se vuelve sueca por momentos, un gutural que te quema las pestañas, armónicos a lo Rotting Christ incluso riffs power además de un buen solazo. Pero todo eso sonó en mi cabeza, no en la Caracol.

En un principio pensé que los problemas de sonido, con un volumen bajísimo, se solucionarían paulatinamente como de costumbre, pero no. Solo hubo cierta mejoría en la mezcla. Dicho esto, no voy a dar más la turra con el sonido que marcó el porvenir del evento convirtiéndolo en soso y aburridillo a pesar de la entrega de las bandas.

En este primer tema, pude escuchar la virtud sobrenatural de Diva Satánica a capella y en el siguiente “Still Standing Up” la habilidad de Fenris directamente de su ampli.

En “Dying Sun” hizo su aparición en las tablas la monja para amenizar la entrada a los pocos que seguían llegando a la sala, mientras yo seguía en busca de un buen sitio para mis oídos con el inicio de “Embrace the Dark Light” donde vi a la banda aplicadísima, igual que en “The Queen Beast” dedicada a la difunta Tristessa (Astarte), alabando su empeño en defensa del metal extremo en femenino, referente y amiga de Diva Satánica, precioso gesto. También “All These Souls Shall Serve Forever” con Fenris luciéndose mientras la mujer enmascarada hacia su performance/ritual mostró unos Bloodhunter entregados, pero sin el volumen necesario.

Unos Bloodhunter que acudían a la cita en formato cuarteto, con Guillermo Starless (guitarra rítmica) fuera por motivos laborales y con Raúl Plazar sustituyendo a Eadrom al bajo (fuera también por motivos laborales) se despedían con la trallera “Possessed by Myself” consiguiendo que calase en el ambiente su riff principal y ver algo de movimiento por el foso, cerrando con “Bring Me Horror” demostrando que tenia razón cuando en la previa apostaba por esta banda entre la peña que no les conocía y dudaban de su poderío. Blast beats vertiginosos, tremolo infernal, multiregistro vocal y solazo de Fenris para arrancar ovación a los 200 que allí estábamos en ese momento.Diva satánica había ofrecido buen recital y se mostraba muy agradecida con el respetable, dando paso a Nervosa.

Yo solo puedo quitarme el sombrero y apreciar enormemente el ímpetu y la entrega de esta banda deathmetalera, en esta noche difícil, que a base de tralla y técnica se empieza a sacudir la etiqueta Arch Enemy demostrando que su propuesta esta más ligada a lo extremo, lo oscuro y el terreno ritual.


Y llegaba el momento Nervosa, que la noche anterior había tocado en el Gun Fest ruso a casi 4000km (con Vhäldemar) llegando a Madrid a las 13hrs en vuelo nocturno y sin tiempo para probar sonido. Aún así se apreciaron ligeros ajustes en PA desde la salida a escena de Fernanda, Prika y Luana. “Horrordome” y “…and Justice for Whom” sonaron en modo karaoke, pero con tremenda base gravota que calaba los huesos y una caja martillacerebros. Una Fernanda entrañable saludaba (ya con el micro abierto) y agradecía a los 250 asistentes, con sus 250 móviles, su presencia con la mejor de sus sonrisas sin signos de cansancio.

El show no daba tregua y siguieron “Intolerance Means War” (con sonido de timbales y todo!!) dónde empezó la agitación del público y “Bleeding” donde ingenuo de mi pensaba que era el tema ideal para la colabo de Diva Satánica en las partes guturales, pero la gallega estaba en el puesto de merchan. Prika, increíble toda la noche, multiplicaba los dedos de su mano izquierda para puntear y riffear al mismo tiempo en “Arrogance”, donde Luana también dijo un “estoy aquí” con sus baquetas mientras Fernanda motivadisima, con su ventilador a tope, imprimía velocidad con el bajo para reventar en “Hostages” con el primer moshpit serio de la noche.

“Enslave” y “Time of Death” fueron alardes de técnica y compenetración del trío brasileño, convertido en reloj suizo, demostrando que no solo de tralla vive el thrash. Con “Guerra Santa” se volvió a desatar la locura en forma de moshpit infernal que no paró hasta el final de  “Kill the Silence”. Pero a continuación llegaba “Raise your Fist!” dónde ya estaba tardando alguien en subirse al escenario y hacer un stage diving como colofón a 10 minutos de pura energía thrash sin respiro.Desde ese momento bajó un poco la intensidad y empezaron a pesar los 4000km y ya ni el ventilador a Fernanda ni el escaso nivel de decibelios ayudaron a levantar la Caracol.

Ni “Vultures” ni “Masked Betrayer”, donde debatimos si la banda necesitaba una segunda guitarra para sonar del todo poderosa además de comentar sobre la pose tan cojonuda que tiene esta banda, volvieron a hacer levantarse a un público en horas bajas. Ya podía irme medio satisfecho y vi el cierre desde el abandonado fondo de la sala, donde sorprendentemente sonaba de lujo (WTF). Allí disfruté de la vacilona y trallera “Death!”, del arte onanista de quintas en “Never Forget, Never Repeat” y del cierre con “Into Moshpit”.


Ambas formaciones compartieron un buen tiempo con los allí presentes firmando y fotografiándose. Yo aproveché para charlar con una Fernanda encantadora, que me confirmó algunos de los detalles de esta crónica. Ella solo quería irse a descansar la voz para el concierto del día siguiente en Jódar. 


Bravo por estas tías que se desenvuelven increíblemente en el escenario, que disfrutan de lo que hacen y trasmiten esa energía trallera, brutal y cachonda inspirada en las bandas thrash de los 90 que más les flipan, pero a la vez dejando la sensación de haber visto a un conjunto exclusivo que en poco tiempo necesitará de salas con mayor capacidad. — 

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