Crónicas desde dentro: Miles-Fungus-SAO (19/07/2019 Sala Wurlitzer Ballroom)

Crónica realizada por Antonio “Heavy” Martin, batería de Fungus.

Fotos: Yogui

La escena underground… suena épico y romántico a la vez, rebelde e ilusionante. Pero no es todo oro lo que reluce. Supongo que muchos de los músicos os veréis reflejados en uno u otro pasaje de esta crónica. Para el resto de público y adictos al rock, quizá cambie la visión de lo que entienden por un concierto de bandas de las llamadas emergentes, aunque a mí personalmente me gusta más lo de underground o simplemente de “barrio”.

​Cualquier concierto en Madrid empieza muchos meses antes, reservando la sala. De las tres bandas, la reserva la hizo SAO que son ¡¡de Gran Canaria!!Miles son de aquí, pero por esos designios del destino, al batera le operaron y el bajista no pudo ir, así que por no dejar colgados a nuestros anfitriones canariones vinieron en formato dúo-acústico. Eso nos dejaba a Fungus, la otra banda local y desde la que estoy haciendo la crónica, con el tema del equipo: el baaack liiiine… Así que como grupo que somos del East End madrileño, a las 18:03 estábamos a 40 grados cargando todo el equipo en Vicálvaro. Allí mismo tuvimos dos serios hándicap: el primero, el mundo de “Madrid Central”, ya que la Wurli está en Gran Vía, y de nuestros 4 bugas dos no tienen ni la pegatina (la sala autoriza matrículas, o sea que bien por ellos, no desistáis en tocar en Madrid Central). El segundo reto era que con esas temperaturas, empezar ya a beber cervezas podíacondicionarnos un poquito toda la noche… 

​Llegamos a la zona a la hora. La sala abierta (punto para ellos, que suele tocar esperar en muchos sitios). Los grupos estaban allí, así que hicimos una cadena de sherpas para trasladar todo el equipo desde donde aparcamos a la sala (la temperatura había bajado a unos agradables 38º). La Wurli en esto de la música tiene más mili que el Capitán Trueno, así que todo como la seda: cerveza para los grupos, microfonación y prueba de sonido rápida, sube aquí, baja allá… nosotros no somos muy tiquismiquis así que hubo tiempo hasta para ir a por el sagrado bocata de calamares.

​Con puntualidad británica apertura de puertas, cinco pavos por ver tres grupos que descargaron tres horas de música. Ahí siempre habrá debate (al que no pienso entrar). Ni el calorazo ni que fuera julio evitó que hubiera una buena entrada. A las 22:30 el dúo de Miles empieza a dar caña. Ruth con una voz muy personal y David a la guitarra desarrollaron sus temas. Llamadme loco pero soy de los que se oye los bandcamp de los grupos a los que va a ver, y me quedé con unas ganas inmensas de verles en formato completo tocar su último disco “Anight for a crime”.

​Luego salimos Fungus. Pasar del dúo acústico de Miles al demoledor “heavystonermetalcañero” fue una transición que duró medio compás: los oídos se tuvieron que adaptar de un martillazo. Desde mi privilegiado punto de vista y mientras el sudor no me ciega, puedo ver momentazos que hacen que me encante dedicarme a esto: los que no te han oído levantan las cejas, otros empiezan a acercarse, comienzan a mover la cabeza al ritmo, algunos señalan con el dedo esto y lo otro… recuerdo un tío que parecía el doble de Jerry Cantrell plantarse delante, abrir los brazos en “Jesus Christ Pose”como intentando absorber todos los decibelios para recargarse de rock. Veo camisetas de la miscelánea roquera: desde Anthrax a Soundgarden, de Electric Wizard a Motörhead y de bandas locales… pasando por las camisas hawaianas que me descolocaron un poco. Acabar un tema y que la gente aplauda mola, pero si cuando lo terminas berrean como Uruk-Haientonces sabes que lo estás haciendo bien. Invitamos al último tema para que acompañara a Fernan Matus a la voz a Alberto de Silent Vice. Tocamos una versión de Iron Maiden (22 Acacia Avenue, con la dificultad añadida de que sólo tenemos un guitarra, Fernan, aunque vale por dos), ya que nos encasillaron mucho con la etiqueta stoner y nos la estamos sacudiendo a base de trallazos así. El despliegue de registros vocales que tiene Albert es inagotable: se subió a una tarima y lo dio todo. Acabó de ponernos la piel de gallina el que la gente coreara a los Maiden, horns up y cervezas al cielo… no todo está perdido!!

​Bajamos como si viniésemos de segar cebada a guadaña y dejamos paso a SAO (porque en Fungus consideramos que los grupos que vienen de fuera deben cerrar los conciertos, que se sientan y hacerles sentir los cabezas de cartel). A su cantante la conocemos de su etapa en Madrid con Pura Muerte. Yaiza tiene una voz súper personal, muy garajera, ahora grunge, ahora melódica… y se ha rodeado de unos músicos espectaculares. Su bandcamp sólo tenía tres temas, pero tocaron casi una hora de un rock alternativo de gran calidad que nos mantuvo atentos a toda la sala. No les perdáis de vista!!

​Otra cosa que puede escapar a los que asisten a los conciertos es el compadreo que hay entre los componentes de los grupos, que aun sin conocerse de nada, el nexo que tenemos por compartir esto hace que suelas congeniar a la de tres. El backstage de tres metros cuadrados ayuda, todo lo contrario que la cerveza caliente, que tuvimos que meter dentro de la máquina de hielo. Después del bolo nos encanta interactuar con la peña. La gente es cojonuda. Ponemos un puesto de merch que casi siempre está vacío (no podemos vender cds, chapas o camisetas y tocar a la vez), y te esperan para decirte sus impresiones, palabras amables que te hacen seguir, y otras frases que te ponen de nuevo en la cruda realidad de la “escena”: joder, nunca os había oído, lleváis poco tiempo?, dónde habéis estado?… cuando llevamos más de 15 años con la misma formación y tocando sin parar por toda España. La gente que te apoya como nuestro queridos co-editores, como La Rubia, incondicional,los músicos de mil bandas con las que has compartido bolos que se pasan a verte y darte un abrazo, a llamarte “hijoputas qué cabrones sois”, que es lo más bonito que te pueden decir… Reunirte al final con tus parejas, amigos, amigas, beber, fumar,para finalmente tirar de Jägermeister y… fade to black.

​A las 04:12 estás descargando todo el equipo de nuevo en el East End. Las pantallas y los amplis pesan más que a las 18:03… Algunos tienen ganas de la penúltima, otros se levantan a las 7:00… a veces dices esto no es para mí… y otras dices: esto es la puta hostia.

P.D.: Gracias a Antonio Mautor por darme esta oportunidad de hacer una crónica “desde dentro”, y por apoyar siempre la escena. Añado unas fotos y unos enlaces de YouTube para ilustrar mejor este ladrillo.

SAO: 

FUNGUS: 

FUNGUS con Albert versión Maiden: 

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