Rock The Coast Festival, un viaje iniciático con un gran futuro

Fotografías por: Irene Serrano y Magda L. Anguita (fotógrafas oficiales del Rock The Coast Festival)

Hasta última hora, no sabía a ciencia cierta si podría asistir a la primera edición de un nuevo festival que iba a realizarse en Fuengirola, en la zona denominada Marenostrum Music Castle Park, bajo el nombre ROCK THE COAST FESTIVAL, promovido por MadnessLive, por lo que me vi en la tesitura de no pedir acreditación de prensa, y si al final podía asistir al evento, disfrutar del mismo al 100%. ¡Y menos mal que pude asistir!

Tras unos días de vértigo, comprar entrada, buscar alojamiento, pedir días en el trabajo…, pude emprender un viaje hacia la Costa del Sol, que espero repetir durante varios años, con la sola pega de no haber podido adentrarme en el mundo mágico de Wardruna y su folk tan original y mágico, incluido su emplazamiento, en el castillo de Sohail, todo un acierto.

Lo primero que he de decir es darle la enhorabuena a toda la organización del evento tanto entidades municipales, colaboradores como a los verdaderos artífices de esta experiencia y apuesta por Andalucía, el equipo de Madness Live; pues han sido muchas las ocasiones que se ha intentado en el Sur montar un festival grande, pero sin llegar a buen puerto. Por fin podemos decir que esta vez ha sido todo un éxito y esperamos con ansias la edición de 2020 ya anunciada. 

El Recinto, un lugar hecho y derecho para este tipo de eventos

Un recinto adecuado para la ocasión, el Marenostrum de Fuengirola, donde se ubicaron los tres escenarios, uno en el interior del castillo Sohail y dos unidos frente al mar Mediterráneo, de idénticas dimensiones, el Main Stage 1 y 2, que hacían su función a la perfección a la hora de montar y desmotar el backline de las bandas, alternándose entre ellos. La orografía del terreno también ayudaba a la visualización del mismo, con una pequeña pendiente que no incomodaba y se agradecía para la visión de los escenarios. También contaba con unas amplias gradas para los que querían ver el espectáculo de forma más relajada y solo la subida al castillo era un poco incomoda, pero la batalla por esquivar el desnivel, hacía, que la llegada al mismo mereciera la pena. 

Además de estar junto al mar, los accesos al lugar, la cercanía del aeropuerto de la capital malagueña, los hoteles anexos al recinto y el despliegue de campings, lanzaderas de autobuses desde lugares establecidos y los aparcamientos aledaños al mismo, lo transforman en un recinto perfecto para estos eventos. SI a esto le sumamos, permitirnos entrar bocadillos, un punto que muchos festivales deberían de tomar nota, porque la comida dentro del recinto era demasiado cara y con colas interminables;en detrimento de la bebida, con unos precios muy competentes, por debajo de la media de estos macro eventos que se agradece enormemente. Así mismo y para cerrar este bloque, otro punto a su favor es la distribución de servicios por todo el recinto y en abundancia, además de limpios, las colas eran insignificantes, en un aspecto tan importante como las necesidades primarias.

Bandas y sorpresas inesperadas

En cuanto al aspecto musical, contaba con un cartel variopinto, donde los viejos rockeros y algunos hándicaps como los conciertos exclusivos en España (punto a su favor) de WardrunaRainbowUFO Conception, acrecentaban el interés por el evento, aunque personalmente, mis expectativas estaban en otros conciertos “menores” como eran OpethDark TranquilityAlkaloid…., de los que hablare a continuación, llevándome en mi pasión por la música,gratas sorpresas inesperadas.

VIERNES 14 DE JUNIO

Llegue al recinto para escuchar y ver el show de Blaze Bayley, mientras recargaba mi pulsera/monedero, (una iniciativa que me gustó mucho por la comodidad, en lugar de los tradicionales tokens) con un setlist centrado en su trayectoria en Iron Maiden, muy coreado por todos,  recordándome que “The X-Factor” me encantaba. 

Una vez establecido en el Main Stage 1, Graveyard hicieron acto de presencia con un buen show de rock/heavy psicodélico solo ensombrecido por pequeños detalles de sonido a causa del viento, (algo ajeno a la organización), que por otro lado los asistentes agradecían por la sensación térmica, perfecta durante todo el festival; un concierto de bella factura en lo musical.

Tras ver a Leo Jiménez, que aunque no es santo de mi devoción, dio un concierto de mucha calidad Wintersun acalló  bocas con un show brutal de black/epic metal melódico, en una apuesta arriesgada, pero victoriosa con un inconmensurable Jari Maenpaa que no paraba de sonreír y recorrerse el escenario de un lado a otro mientras interpretaban al completo su debut homónimo. Tras esta incursión en tierras finlandesas, era hora de subir al castillo para ver a los alemanes Alkaloid, técnicos, cambiantes y muy bien ejecutado a pesar de la falta de potencia y de la baja de uno de sus guitarras, no defraudaron para nada en una apuesta musical muy interesante.

Tras un breve descanso para saludar a viejos amigos y comer, vino una de las mejores sorpresas del día, el conciertazo que se marcaron UFO en el Main Stage 2, a pesar de sus 70 años de edad, me dejaron boquiabiertos con Phil Mogg y Vinnie Moore en un estado de forma increíble, sobre todo Phil y su calidad vocal por la que no pasan los años. Doce cortes fue lo que nos dejaron con temazos clásicos como “Cherry”, “Doctor Doctor”, “Makin’ Moves” o “Rock Bottom”, que hicieron vibrar a un recinto abarrotado y a un servidor, en un directo de 10. En comparación con Scorpions, el cual ya había visto el año pasado durante el Resurrection Fest, por lo que en este festival solo les vi sus primeras canciones, “Make It Real”, “The Zoo” o “Coas to Coast”, con un Klaus Meine ya mermado vocalmente, aunque con un show muy visual gracias al despliegue de pantallas que llevaban en el escenario, pero Aborted me esperaba en el castillo, con un show bestial entre pogos, cervezas y un death metal/grindque sonó inconmensurable.

Para terminar el día, quedaban dos clásicos de mi infanciaque dieron otro ejemplo de que la música no tiene edad, hablamos de Europe Carcass. Los ingleses por excelencia del hard rock se dejaban caer en uno de los escenarios principales, donde Mic Machaeli, Levén, Joey Tempest, Norum e Ian Haugland, dejaron bien claro que les queda gasolina para rato. El sonido fue espectacular, la actitud en las tablas inmejorable, incluso algunos asistentes me comentaban que había sido de las mejores ocasiones que los habían vistos; y un setlist repleto de clásicos que fue coreado por todos, entre los que destacaron, “Rock The Night”, “Heart Of Stone”, “Carrie”, “Cherokee” y la inmortal “The Final Countdown”. De igual forma, Carcass, destrozó el escenario y puso la guinda a una noche estupenda, aunque por ellos estaríamos aun tocando, con un setlist enorme el cual lo alargaron casi 15 minutos más de su horario establecido y tuvieron que parar al ciclón formado por Bill Steer y Jeff Walker, que soltaron temazos aplastantes como “Reek Of PUtrefaction”, “Captive Bolt Pistol”, “Death Certificate” o “Keep On Rotting In The Free World”.

SABADO 15 DE JUNIO

La segunda jornada del festival era la que personalmente tenía más ganas de ver, aunque visto lo vivido el viernes me daba igual. Comenzamos a primera hora en el castillo, pues era el momento de una banda local, Chaos BeforeGea, además de amigos, dieron un bolazo de escándalo con uno de los mejores sonidos de los conciertos que pude ver en el castillo, junto al Aborted y Twelve Foot Ninja, ante un público muy numeroso desde primea hora de la mañana, “The Void”, “Rebirth” o “Consciousness, Conscience” dieron un golpe sobre las tablas demostrando la calidad nacional y de bandas jóvenes emergentes. 

Descendiendo de la colina y tras escuchar algunos temas de Von Hertzen Brothers, grupo al que no conocía, los ucranianos Jinjer tomaron el mando con un vendaval comandado por Tatiana Shmailyuk. Un grupo que cuenta con un gran número de seguidores y se notaba en el ambiente, ganados a pulso y de su buen hacer sobre las tablas, “Words Of Wisdom”, “Sit Stay Roll Over”, “Ape” o su cierre con “Teacher, Teacher”, puso el toque groove del festival en un directo intenso y muy poderoso, lo mismo que Angelus Apatrida hizo en el escenario contiguo a su término, personalmente uno de los más grandes grupos de thrash metal del panorama nacional y europeo, presentando su último álbum “Cabaret De LA Guillotine”. No puedo decir lo mismo de uno de mis grupos predilectos Dark Tranquility a los cuales veía por primera vez, que contaron con el peor sonido de todo el festival, aunque la actitud de la banda sobre las tablas fue de 10, se hacía casi imposible escucharlos porque desaparecían instrumentos, otros sonaban muy altos…, esperaré a verles de nuevo en sala.

Tocaba descanso, pero decidí subir al castillo a ver a los chilenos Crisálida, con el cual tuve oportunidad de hablar con ellos en la mesa redonda organizada en la Universidad de Jaén bajo el titulo “Injusticia Social, Música Metal y el Papel del Cine Documental en América Latina”; lo cual me animó a verles y me sorprendieron para bien con su rock progresivo y una Cinthia Santibáñez que es un amor sobre las tablas, una oportunidad de verles por España de las que no hay y todo un descubrimiento musical en el que indagaré más. Pero si hablamos de progresivo, la noche tenía un nombre en mayúsculas, Opeth, que sonaron de 10 e hipnotizaron a la audiencia con temazos de la talla de “Sorceress”, “In My Time Of Need” o “Deliverance”; un show para dejarte llevar y olvidarte por un momento de todos tus problemas,…, perfectos.

Me quedaban dos conciertos que ver por motivos de viaje y laborales y vaya cierre de festival: Rainbow TwelveFoot Ninja. Ritchie Blackmore, es un mito, un clásico, como decía Mikael Akerfeldt durante su actuación: “Estoy nervioso, porque mi ídolo está aquí al lado”, y lo pude ver una última vez, pues es muy complicado que vuelvan por estos lares. Pero es que además estaba acompañado por Ronnie Romero en la voz, uno de los mejores vocalistas de hard rock en la actualidad, que interactuaba y animaba a cada instante a Ritchie a relacionarse con el publico en un show de 10 en música, simpatía y calidad escénica, con temas inolvidables como “I Surrender”, “Mistreated”, “Perfect Stranger”, “Black Night”, “All Night Long” o la esperada “Smoke On The Water”, inolvidable. Por último, los australianos, Twelve Foot Ninja con su estilo donde entremezclaban el jazz, el core, el funky, groove…, reventaron el castillo en uno de los bolos que jamás olvidaré jamás, y quizás de los que más disfrute en todo el festival pues les tenía muchas ganas y desgranaron su “Outliner” casi al completo.

RESUMEN

El buen hacer se nota, y este festival ha sido una de las primeras piedras para establecerse en Andalucía y hacer del Rock The Coast una fecha de referencia a nivel nacional, la cual esperemos que continúe durante mucho tiempo. Por lo pronto la edición del próximo año 2020 ya comienza a ser una realidad y en la que estaré si no ocurre una catástrofe mundial.

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