Carpenter Brut te agarra por el cuello con su «Leather Terror»

Desde Francia nos llega de nuevo Frank Hueso, más conocido como Carpenter Brut, para proseguir con su alocada trilogía ochentera. Se nos dio a conocer con «Leather Teeth» en donde nos sorprendió con una mezcla explosiva. En ese trabajo mezclaba sintetizadores al estilo ochenteno, glam, metal y mucha inspiración en directores de cine de la talla de John Carpenter o Dario Argento.

El relato que nos mostró en su primer larga duración hablaba de un joven llamado Bret Halford que quería conseguir a la chica de sus sueños, quedando maltrecho y desfigurado por ello. En esta segunda parte ya convertido en estrella de rock, buscará venganza sobre los que lo humillaron… y así llega «Leather Terror».

En esta segunda parte sigue ahondando en las estructuras musicales ya exploradas en «Leather Teeth» y sobre todo eleva la calidad dejándose acompañar por más vocalistas de diferentes bandas, que no han hecho si no subir el nivel de los temas ofrecidos por el galo.

Desde el comienzo con el tema instrumental «Opening Title» nos pone la órbita de los que nos vamos a encontrar en este puñado de temas. Riffs de sintetizador y fuerte base rítmica forman un conglomerado muy especial que hace que te enganches en la primera escucha del álbum. Todo ello sirve de antesala del corte «Straight Outta Hell” donde la locura synth sigue sin perder el ritmo y la velocidad. Un comienzo de lo más brutal.

El primer tema con voceras invitado es «“The Widow Maker”, en esta canción Alex Westaway de Gunship lleva la batuta de la composición dándole un toque my adecuado con el tono de su voz. Algo parecido a lo que realiza en “Imaginary Fire» el ex vocalista de Dillinger Scape Plan, Greg Pucciato. Buenos temas con voz para dotar de más empaque el álbum.

La dinámica se rompe de cuajo con la balada interpretada por el cantante de Ulver, Kristoffer Rigg , todo suena melancólico, gótico, helado. Una gran canción que hace las delicias de cualquier fan de los sonidos ochenteros… en «Stranger Things» hubiera quedado de puta madre.

Dos temas instrumentales marcan el inicio de por así decirlo la segunda parte del álbum. Tanto «Day Stalker» como «Night Prowler» nos traen a un Carpenter Brut en su estado natural y nos engancha de nuevo para escuchar y deleitarnos con los temas finales del álbum.

La vocalista Persha crea una gran atmósfera en el corte «“Lipstick Masquerade», una canción tope festiva y funk que hace bailar a cualquier cadáver. Uno de los puntos álgidos de la obra, en donde lo ecléctico manda por encima de todo.

Otra instrumental «Color Me Blood» engancha con «Stabat Mater» donde aparece la colaboración de Sylvaine que con su voz nos va engullendo como una anaconda, mientras suena de fondo el órgano de una iglesia a modo de serenata gótica.

Final de locura ochentera con «Paridisi Gloria», una base instrumental techno acoge las voces guturales en el trasfondo del corte del cantante de Tribulation, Johannes “Jonka” Andersson. Temón para quitarse el sombrero y quedarse más satisfecho que un gorrino.

Gran álbum de Carpenter Brut. Tenemos nueva star rock encima de los escenarios. El rock cuando parece que languidece se levanta cual zombi de su tumba. Esta vez el culpable es un francés con ganas de juerga.

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