5 razones por las que Metallica debería regrabar “St. Anger”, su peor disco

¿Por qué no? ¿Los álbumes son intocables? ¿Lo que queda hecho, hecho se queda? No sería el primer caso. Recordamos no hará mucho que el propio Tony Iommi se planteaba remozar de alguna manera el álbum de Black Sabbath, “Forbidden”. 

Entre el periodo de 1997, con el lanzamiento de “ReLoad” y la publicación de “St. Anger”, Metalica atravesó la peor de sus crisis como formación. EL alcoholismo de James Hetfield, que le hizo estar en centros de rehabilitación, la marcha de Jason Newsted, un Lars Ulrich perdido y con más interés en sus cuadros que otra cosa, y Kirk Hammetcomo un pasmarote sin poder hacer nada. 

La grabación de este álbum no fue nada fácil. Se tuvo que suspender varias veces por Hetfield, Bob Rock además de hacer las labores de producción, tocó el bajo en el álbum. Un casting de por medio en el que llegó Robert Trujillo a la banda, aunque no participó en nada en las composiciones de las canciones del álbum. 

Todo esto fue la tormenta perfecta para que Metallicacreara un álbum áspero, crudo, casi a tumba abierta, tal y como se recoge en el documental “Some Kind Of Monster”, en donde se podía contemplar a una banda a punto de desaparecer. 

EL resultado final dejó bastante que desear. El álbum adolecía de ritmo, un sonido más que discutible, y unos temas planos con algunas excepciones como “Frantic”, “St. Anger” o “My World”; por lo demás el peor álbum de su carrera claramente. 

Por ello desde aquí le damos 5 razones a Metallica para regrabarlo y cambiar unas cosas que seguro que le darían un aspecto más decente:

1º El sonido.- 

El sonido del álbum es demasiado crudo, roto, sin vida. Es cierto que refleja el estado emocional de la banda, pero aun así, creemos que se pasaron de frenada al intentar un sonido más de garaje que de otra cosa, con una absoluta falta de solos. 

Darle una visión a los temas, con elementos más melódicos haría ganar enteros a las composiciones.

2º La producción.- 

Estar de nuevo con Bob Rock creemos que fue una equivocación. La relación que había dado tantos frutos entre la banda y el productor iba a pique, tal y como se pudo ver en el documental. Bob Rock no pudo hacer mucho ante la locura en la que estaba la banda en esas fechas. Para la regrabación estaría bien contar de nuevo con Greg Fidelman, el productor de su último álbum, que parece haber encontrado un sonido adecuado para la banda. 

3º La batería de Lars Ulrich.- 

No recordamos en un álbum, que una batería suene tal mal. El experimento de Ulrich, que por cierto fue por casualidad, de no atornillar las membranas las cajas de la batería, fue un sonoro fracaso, por mucho que el pequeño danés quiera justificarlo; lo dicho una batería en condiciones. 

4º Lista de canciones.- 

Esto es más peliagudo. ​Es cierto que quitar temas sería un sacrilegio, aunque sobran unos cuantos, pero al menos, propondríamos introducir un par de temas nuevos, o como poco, alguna versión para dar más variedad al álbum… 

5º Robert Trujillo y Kirk Hammet.- 

Trujillo no participó en nada en los temas del álbum, su aportación ahora sería muy positiva para dar un mayor empaque al asunto. Bob Rock se limitó a cumplir, y claro así fue la cosa. Por otro lado Kirk Hammet debería introducir una serie de solos que dieran el sello definitivo de Metallica, que se perdió en este álbum. 

Mirándolo bien, casi cambiamos el disco de arriba abajo con estas indicaciones; pero estamos seguros que peor que lo que grabaron en 2003 no sería. 

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