“Abrahadraba” (Dimmu Borgir), efecto blanqueador

Dimmu Borgir había vuelto a la senda más oscura y satánica relegando la parte sinfónica a un segundo plano con “In Sorte Diaboli” (2007), me habían recuperado. Discazo con Hellhammer a la batería, cambiando el sonido industrial de muelles de Nick Barker por trepidantes blastbeats. Vuelta a las melodías del teclado de Mustis a lo “Enthroned Darkness Thriumphant” y un Vortex grandioso a la voz limpia. Éxito de ventas y más premios para la colección. En plena gira mundial Hellhammer vuelve a Mayhem, pero no supone mayor problema para DB. Los problemas llegarían en el momento de preparar su nuevo material.


La banda de black sinfónico más popular de todos los tiempos pasaba por momentos difíciles en el verano de 2009. Había empezado una guerra en el seno del grupo y los miembros fundadores Shagrath y Silenoz decidieron despedir a ICS Vortex y Mustisalegando problemas con sustancias prohibidas,  falta de compromiso y profesionalidad en un comunicado kilométrico cargado de relatos de desagradables experiencias y detalles que se resumían en:  “para aquellos que deseen y quieran trabajar con cualquiera de estos tipos en el futuro, estén preparados para hablar de negocios primero, ya que el arte de la música es secundario. Para los que todavía creen en la banda y su música, y no en la amargura, la codicia y el miedo de los miembros recientemente despedidos, entenderán esto cuando salga la próxima obra.

Esta no es la típica declaración de mierda de “diferencias musicales”. Otras bandas cubren su mierda con esa excusa gastada, pero las diferencias musicales son exactamente lo que hace que esta banda suene única”. 


El mismo Shagrath reemplazó a Mustis al teclado y el gran Snowy Shaw fue fichado como bajista y voces limpias, la cosa prometía. El 27 de Septiembre de 2010 se publicaba “Abrahadabra”, noveno disco del grupo, el disco veredicto, fecha en la que Dimmu Borgir se paso del black al blanco polar por arte de magia. Vuelta a la orquestación de su tercera fase, que esta vez se les fue de las manos, exagerada en comparación con “Death Cult Armaggedon” y “Puritanical Euphoric Misanthropia”.

Disco cargado de despecho (por lo menos así lo escuchó mi mente enferma) en casi su totalidad. Abría la cinematográfica “Xibir” para dar paso a “Born Treacherous”, vestían la que consideraron una traición sufrida con agradables arpegios, cantata operística y mucha orquestación, con fantástica flauta por cierto. Los breakdowns industrializados mataron el tema. “Déjame mantener mi mundo, déjame tener mis esclavos, nacido traicionero” rezaba el estribillo.El sobreproducido single adelanto “Getaways” llevaba más de un mes sonando por todas partes. Cantata KarlOrffiana muy pegadiza y ultraorquestada donde se dejaba entrever algún trémolo a cargo del magnate Andy Sneap y trabajazo de Daray a la batería (Vesania, ex-Vader) que cerraba con brillante alegato para engrandecer el autoestima a dúo Shagrath-Agnete Kjølsrud donde se lanza otro claro mensaje, “se el roto o el que rompe, se el sanador o el farsante, se el que da o el que entierra. Eres el único creador de tu plan maestro”.

Resultaba paradójico ver el currado video donde la Lilith de turno se bañaba en leche, mientras años atrás sus archicompetidores por el trono del black sinfónico COF (el de la pasta, no confundir con Emperor o los grandiosos Limbonic Art) bañaban a Elisabeth Bathory en sangre…”Chess With the Abbys” inicialmente proponía algo más, única parte de black gélido de todo el álbum que rápidamente se diluye. Un magnífico Snowy y una melodía de teclado que recordaba a los mejores DB tirado a la basura entre tanta fanfarria y coros. “Salvación! Ojalá no nos hubiéramos conocido, salvación! mejor caminos separados, salvación! todo este tiempo juntos, los días más oscuros” cerraba el tema.

El momento en el que una banda decide titular un tema con su nombre, o bien estas empezando (se me ocurren a bote pronto Iron Maiden o Iced Earth) o bien debes poner toda la carne en el asador para que el tema sea impresionante. “Dimmu Borgir“, con cantata antológica inicial, se convierte en arma arrojadiza desde el momento que Shagrath decide subirse al púlpito y soltar: “Luchamos contra nosotros mismos, los que quedamos seguimos unidos” o “que puente cruzar o que puente quemar, el engaño está en todas partes. Eliminamos a los débiles y sus lloriqueos'”. Al igual que el inicio, el cierre del tema es sobresaliente y se pega como una lapa, pero esto no es black sinfónico, llámalo como quieras y añade blackened y comercial.”Ireficul sanatas irtson ied, ingam ied enimon ni” abría el mejor tema para mí del disco acompañado de una guitarra limpia, “Ritualist”.

Melodía sinfónica que sumaba tensión al torbellino sonoro cargado de ocultismo y estribillo feroz con mucho golpe. Snowy Shaw se encargaba de lanzar el mensaje en esta ocasión. “Transfusión de nueva sangre, congregación de la verdadera sangre, estamos dejando descansar el pasado y las cosas nunca serán lo mismo”.”The Demiurge Molecule”, tema industrializado y soporífero, rara vez consiguió que siguiese adelante escuchando este disco. Las veces que así disfrute de la fúnebre, tenebrosa y rápida “A Jewel Treced Through Coal” hasta que llegaba “Renewal”, un truño desestructurado. Cerraba el disco “Endings and Continuations”, un resumen del significado y sonido de este disco.

Esta vez Kristoffer Rygg (Ulver, ex-Arcturus y ex-Borknagar) oficiaba el culto a la evolución y el cambio rodeado de orquestación y coros, los auténticos protagonistas de la cuarta fase que ahora comenzaba y tardaría 8 años en tener continuación, el blanqueamiento de Dimmu Borgir.


Snowy Shaw abandonó la banda al día siguiente de ser nombrado miembro oficial del grupo volviendo a Therion y fue producto de mofas en prensa. Dimmu Borgir pasaba a cuarentena y no me posicioné ni con un bando ni con el otro y seguí los pasos de Snowy.

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