“Cold Black Suns”, lo nuevo de Enthroned

Nornagest y sus “nuevos” Enthroned, tras 26 años de trayectoria y 5 de silencio, publican enciclica en formato disco bajo el nombre “Cold Black Suns”. Un Nornagest (voz) más líder que nunca desde que adoptará el papel de frontman en 2007 tras la marcha de Lord Sabathan y ya con el rango de Magister Templi de Set, se autoproclama sumo sacerdote de esta legendaria formación para explorar y dar forma a los instintos más oscuros y miserables de la naturaleza humana a base de un black metal ocultista con mucho regulador.


“Cold Black Suns” viaja por el sendero marcado en el gran “Sovereigns” (2014) pero con una ambientación superior. Solo con los primeros compases de la intro “Ophiusa” ya sientes el veneno de la serpiente circular, cautivandote para ingresar de lleno en este disco tan frío como oscuro y dejarte guiar por el camino de la mano izquierda. En este punto ataca “Hosanna Satana”, de extrema violencia y con blast beat frenético en una suerte de crust anticristiano directo y cargado de odio en dos minutos gloriosos.


Nornagest escupe su sermón (con delay) a lo largo del álbum acompañado de estridentes arpegios nacidos en las profundidades del subconsciente en “Oneiros”, que a base de crudos golpes de caja, timbaladas y doble bombo juega con el espacio-tiempo desatando nuestras peores pesadillas. También nuestros demonios en “Vapula Omega” con fórmula parecida.


Con esa intención de canalizar la oscuridad mediante un viaje por el patrimonio histórico de lo oculto, Enthroned nos transporta al Mar de Árboles japonés en un tema de compleja y armoniosa estructura que navega desde el black sutil y melodioso hasta el más tremolero, de nuevo con una ambientación exquisita que coquetea con el DSBM y sonido Satyricon en “Silent Redemption” (un nuevo guiño a su fundador Cernunnos, suicidado en el 97?), mientras en “Aghoria” visitamos el hinduismo en plena ceremonia necrófaga majestuosa pero sin respiro que recuerda a los últimos Rotting Christ.


Este manejo del tempo, ese regulador al que me refería al principio, marca la diferencia de este albúm con claro protagonismo de la ambientación, derivando poco a poco en un black mecánico como en la sectaria y propagandística “Beyond Humane Greed” o un black de multiefectos y mucho contraste donde puede sonar un acorde doom junto a un arpegio agudísimo mientras te machaca un blast beat a 200bpm, como pasa en “Smoking Mirror” para mi lo mejor del disco.


Pero la cabra sigue habitando en el templo de estos belgas, creadores de himnos como “Ha Shaitan” o “The Ultimate Horde Flights”, y cierran el disco con el temarraco “Son of Man”. Cocido con el calor y la oscuridad que desprende su sol helado, entra en ebullición con cabalgada metalera, hasta asentarse en ese sonido black escandinavo que les hizo grandes y gritar a los cuatro vientos un “All Hail Lucifer!” primario que acaba fundiendo a negro todo el satanismo pro que envuelve este buen disco.


Maestros del mal, parecen convencidos en siguir su cruzada en lucha contra la luz en un tono menos blasfemo, con menos ira y más confianza, ya que parece que cuaja la propuesta de estos “nuevos” Enthroned.


Sello: Season of Mist

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