Crítica: “Slithering Evisceration” – Visceral Disgorge

En el mundo de la cera extrema, el brutal death metal, que anda en constante movimiento es peligrosísimo quedarse parado ante el peligro de ser arrollado y aplastado súbitamente.

Subgénero cerdícola de raíz, está siendo acaparado en los últimos años por la vertiente slam, bastante más de mi agrado que el deathcore, y usado en la dosis apropiada ha generado bandazas (Dying Fetus o Devourment) o las sigue gerenando (Organectomy).


Visceral Disgorge irrumpió en la escena con un trabajazo espectacular, “Ingesting Putridity” (2011), donde escuchamos piezas trabajadísimas, cortes de 5 minutos donde el juego con el tempo, slamming comedido y pura esencia BDM, obsceno y enfermizo. De sonoridad perfecta con riffs poderosísimos y pesados, blastbeatsprecisos y conductores,  mucho golpe y breakdowns generadores, entorno gore y muchas filias, el debut soñado. 

“Necrocoprophagia” era uno de los mejores temas de este álbum y fue el elegido para dedicar a la memoria de Steve Rosenzweig, guitarrista y alma de Visceral Disgorge, fallecido en 2014. Con esta pérdida, la continuidad de la banda quedó en el aire cuando tenían previsto publicar nuevo trabajo en 2015.

Nunca sabremos si ese trabajo tenía mucho o poco que ver con “Slithering Evisceration” (2019), pero me atrevería a aventurar que no.Tan solo el vocalista Travis Werner como miembro original del conjunto de Baltimore lidera este trabajo que nada tiene que ver con el debut, ni siquiera su voz, que ha encogido, volviéndose epiglótica e incapaz de soltar tres palabras seguidas, además de haber perdido el grano. “Slithering Evisceration” no es un mal trabajo, pero cuesta de asimilar. BDM con similar dosis slammera aumentada al debut pero más a piñón fijo y sonido menos contundente. El tempo se dispara (nunca mejor dicho ya que apuesto a que hay disparadores en la batería) y no tiene el manejo magistral del debut. “Architects of Warping Flesh” y “Saprogenic Deformation” tienen los breakdowns y riffs más destacables junto a “Fucked into Oblivion”, el mejor tema del disco.


El cambio más drástico lo encontramos en la lírica, y ahora sus perturbadas mentes están orientadas al terror cósmico y científico olvidándose del gore, temática que hacia presagiar un viraje hacia el slam brutal death modernito o incluso a un brutal death técnico, pero no, simplemente considero que el nivel de aberración les ha superado en este trabajo.Lo único que perdura el Visceral Disgorge es la brutalidad extrema y el cachondeo, con sus ya clásicos chascarrillos, en este caso a lo McFerrin en el hidden track.


Frente a mutaciones Lovecraftianas o en  cementerios, Visceral Disgorge ya cuenta con una legión de incondicionales fans y una apretadísima agenda. Como dice su eslogan “Sick as Fuck”, son temerarios y son imparables.


Sello: Agonia Records

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