Crítica: “Splid” – Kvelertak

Los incombustibles Kvelertak nos presentaron el pasado 14 de febrero su nuevo trabajo llamado “Splid” -discordia-como gran novedad en él, la de su nuevo cantante IvarNikolaisen, el cual viene con la difícil tarea de sustituir al carismático Erlend Hjelvik.

Editado a través de Rise Records, con 11 temas y una duración aproximada de 59 minutos, es el álbum con mayor minutaje de su discografía hasta la fecha. 

Desde el primer momento sabes que son ellos, esa distorsión, esa cadencia, esos ritmos ya presentes en “Rogaland”, te hace pensar que este disco va a ser una continuación del Nattesferd. “Crack of Doom” la cual cuenta con la colaboración de Troy Sanders (Mastodon), tiene un riff muy pegadizo, muy rocker, que nos deja de manera patente el cambio de estilo que la banda nos va a presentar. 

“Necrosoft” tiene momentos que quizá nos recuerden al Meir o al homónimo Kvelertak pero echo en falta que los coros sean más potentes y no solo de puro adorno. Más de lo mismo con “Discord”, un riff pegadizo y unos coros pastelosos.  “Bråtebrann” fue el single de adelanto que lanzo la banda y en la cual la voz del señor Ivar se pone a pleno funcionamiento. Con ciertos toques progresivos entre esos ganchos tan largos me parece la mejor canción del álbum. 

Al escuchar una canción como “Uglas Hegemoni” te desorientas, miras tu reproductor para saber si sigues escuchando a Kvelertak, porque no sabes realmente siestas escuchando una canción de una banda indi/punk. 

“Fanden ta dette hull” empieza con un cruce de guitarras característico de la banda, a medida que avanza la canción tienes claro que le dan más prioridad a la melodía, aunque existe un tramo en el medio de la canción que podríamos decir que es lo más agresivo y contundente de todo el álbum. 

A partir de aquí, con “Stevnemøte med Satan”, “Delirium tremens” y “Ved bredden av Nihil” el álbum se hace algo monótono y aburrido, no acaba mal con algún solo de guitarra interesante, algún esfuerzo de Ivar Nikolaisen por exprimir su voz, pero sobre todo dándole paso a lo instrumental por delante de lo vocal. 

Sinceramente tenía muchas ganas de este álbum, ya era sabido que la banda venia simplificando y suavizando su sonido, pero mi nostalgia por la voz del señor ErlendHjelvik y los tintes blackers que algún día tuvo la banda hacen que me sienta algo decepcionado con este trabajo. Es un álbum disfrutable, desde luego, pero no creo que lo llegue a escuchar ni la mitad de veces que sus anteriores trabajos. 

Sello: Rise Records

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