El tremendista efecto Tramp, “Stray From The Flock”

Había pensado en escribir un artículo sobre las bandazas que marcaron época a finales de los 80 y principios de los 90 con el movimiento hair metal, los heavys de peluquería (Ratt, StryperPoison, Def Leppard, White Lion…) para acabar hablando del nuevo disco de Mike Tramp. Pero me niego a escribir sobre algo que está al alcance de cualquier nostálgico en la red. Prefiero escribir sobre la adaptación al medio, sobre músicos que han sabido reinventarse y encontrar su sitio en el cada vez más complejo y accesible mundo de la música.

 Con el máximo respeto a iconos y leyendas del rock y el metal, en los últimos años he sufrido de primera mano grandes decepciones representadas en forma de lástima. Frontmen como Paul Stanley, Ozzy o Rob Halford son solo ejemplos presentes, mastodontes del metal que se arrastran por los escenarios amargando el recuerdo del por qué me apasiona está música. A menor escala, siendo musicazos como son los de la época de la que estoy escribiendo, me duele ver reuniones imposibles en las que todo se resume a la pasta, músicos que no se atreven a modificar sus vidas volviendo a salas y teatros a tocar en acústico.Porque ahora mismo disfruto más de Dee Snider al piano que con Twisted Sister, o de Bret Michaels pasteleando en solitario que reunido con Poison. Nosotros, los seguidores, melómanos y con tendencia a mitificar tampoco somos los mismos. Las cincuentonas de ahora no se suben a hombros para levantarse las camisetas, ni aguantamos el ritmo psicotrópico de antaño.


Es el momento de VolbeatFive Finger Death Punch y Avanged Sevenfold, por citar algunas de las bandas de metal que rebosan energía y potencia, mientras toman el relevo de Maiden y Metallica.


Dicho esto, la reseña del nuevo disco del danés Mike Tramp queda casi hecha. Puntual, como cada dos años, presenta una colección fantástica de temas, en línea a sus dos trabajos anteriores, sabor americano y acompañado de su moto. Base acústica, con detalles de hammond y buenas eléctricas blueseras. La multiritmica “No end to war”, un baladón como “Homesick” o la rockera “One last mission” destacan sobre el resto del disco, muy melódico en su conjunto.

Con el regusto al que en su día fue frontman de White Lion, ídolo de muchos y una estrella del lite metal. Va a presentar el disco en 10 (si 10) ciudades españolas, en salitas de Toledo, Murcia o Logroño.


Adaptación.

Sello: Target Records

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