«Witchcraft Destroys Minds & Reaps Souls», la semilla diabólica creada por Coven

¡Con ellos empezó todo? Difícil saberlo, lo que sí está claro es que formaron parte de los locos pioneros que se lanzaron a la piscina del rock oscuro, el riff y el trato con el Maligno, para crear una subcultura que marcaría la vida de muchas generaciones. 

Tenemos que viajar hasta 1969, el hipismo se encuentra en su mayor auge. Nuevos sonidos quieren ver la luz. La transgresión comienza a reinar con fuerza en el ámbito musical. Lo esotérico comienza a emerger con una facilidad pasmosa; era el momento de abrir los ojos a mucha gente.

Un periodo prolífico en la aparición de artistas que marcarían el rumbo de la música en años venideros. El hartazgo de la juventud ante las instituciones y demás luchas políticas también fue el detonante para la aparición de decenas de bandas que quisieron diseminar su legado por doquier. 

Hay una parte de la juventud que huye del estereotipo del hippie y quiere explorar otros mundos, menos convencionales, más contestatarios y por qué no decirlo, más peligrosos. El desafío era grande. Salir de la supuesta luz del “Flower Power” e intentar cambiar las cosas desde la oscuridad, desde lo tenebroso. Una espiritualidad unida en gran medida a la brujería, la magia y las artes oscuras, que unió a muchos adeptos, pero que también hizo que más de uno se pasara de la ralla. 

De entre las bandas que quisieron emprender el camino de lo prohibido, destacó por encima de muchas Coven. Autodenominarse “aquelarre” era ya toda una declaración de intenciones. Explorarían una música de corte rock prog psicodélico, que entroncaba de lleno con temas satánicos, espiritistas y de demás pelaje. 

La formación norteamericana la componían Jinx Dawson, Greg “Oz” Osborne, Chris Neilsen, Rick Durret y Steve Ross. Un grupo de jóvenes que estaban convencidos de explorar caminos que antes nadie se había atrevido a recorrer. Podríamos denominarlos los proto-padres del cult rock, y de la utilización de la imaginería ocultista en sus música. Una de las características más llamativas del grupo era su líder, Jinx Dawson. Que una mujer fuera la cabeza visible de un grupo de rock, no era algo habitual de la época. Jinx fue pionera también, al ser de las primeras mujeres en salir del mundo patriarcal al que estaban sometidas, y dar un paso adelante con firmeza y determinación. Su educación “ocultista” la tuvo dede muy pequeña en el seno familiar, y lo trasladó de manera natural a la música de la banda. 

Hablando de música, ya era hora que dijéramos cómo se llamó su primer vástago : “Witchcraft Destroys Minds & Reaps Souls”. Un álbum que entró como un elefante en una cacharrería en la apacible lista de trabajos de la época que no salían del rock tipo Elvis o Little Richard. Esto era otra cosa. Aquí se hablaba del poder de la mujer, de la brujas, Satanás o incluso misas negras. Descubrimos por sorpresa como introducen como corte de este álbum el tema “Satanic Mass”, toda una señora misa negra grabada para el disco. Debe ser de las primeras veces en la historia de la música que se realiza tal cosa. 

Su éxito comienza con el boca a boca. La mezcla de rock con teatralidad, atraía cada vez a más gente. A peña de todo tipo, eso sí. Ahí estuvo el principio del fin del grupo. La revista Esquire publicaría un artículo en donde aparecía la foto de Charles Manson saliendo de una tienda de discos con el álbum de Coven bajo el brazo. Esto supuso un mazazo terrible para la banda. Manson y su “familia” ya se habían hecho famosos por los trágicos asesinatos perpetrados a costa de la actriz Sharon Tate, actriz y esposa del director Roman Polanksi”, lo que provocó que el sello Mercury retirara de la circulación todas las copias del álbum, obligando la banda a entrar en el ostracismo más absoluto. 

La relación con Black Sabbath también fue motivo de polémica. Muchos hablan de que el mismo nombre de la banda está directamente copiado del título de la primera canción del álbum del que estamos hablando. Incluso que el nombre de uno de los componentes de la formación Oz Osborne, lo copió Ozzy Osbourne para llamarse él así. 

Toni Iommi y cía siempre han desmentido esto. Aseguran que el nombre de Black Sabbath viene inspirado por un film de terror de 1963, dirigido por Mario Bava que tenía el mismo nombre. Por otra parte la vocalista de Coven aseguró en una entrevista que ellos fueron teloneros de Black Sabbath cuando se llamaban Earth, y que la discográfica Mercury, al vetarlos por lo de Manson ofrecieron a Vertigo Records que un grupo tomara el relevo en la tématica oculista y que fuera Black Sabbath. Cada uno que saque sus propias conclusiones. 

También se les puede atribuir a ellos la utilización de la mano cornuta como símbolo en el rock. En el propio álbum aparecen haciéndolo, abriendo el camino de lo que posteriormente haría Ronnie James DIO.

Coven eran satanistas de verdad, nada de pose. Lo que vimos posteriormente con la irrupción de Black Sabbath, todo era parafernalia sin más. Aquí, no. Eran personas muy ligadas con el ocultismo y la demonología. Fueron la Piedra Roseta de la unión del rock con el diablo. 

En lo musical ya desde el comienzo con el corte “Black Sabbath” te das cuenta de que está ante algo serio y peliagudo. Cambios de ritmo, riffs oscuros y la voz de Jinx que declama como si estuviera en un continuo conjuro brujeril en medio de un aquelarre. 

“White Witch Of Rose Hall” nos adentra en el mundo de la bruja Annie Patterson, dueña de la mansión Rose Hall de Jamaica. Allí supuestamente asesinaba a sus amantes y esclavos. Cuentan que el espíritu de Annie sigue vagando por la isla y se escuchan sus gritos. Jinnx la vocalista del grupo los emula y te pone los pelos de punta en un corte de lo más tétrico.

“Coven In Charing Cross” es una canción con aroma psicodélico y hippie, que se entrelaza con rezos satánicos. Todo muy real, todo muy auténtico. Sorprende que esto de hiciera en 1969.

“For Unlawful Carnal Knowledge” uno de los mejores cortes del álbum. Sigue la banda reivindicando el papel de la mujer, y en este lugar habla de las imposiciones de la Iglesia hacia las mujeres. Todo un alegato en favor de la libertad y en contra de las ataduras. El órgano y la voz de Jinx hacen que sea un tema enorme. 

Cortes como “Pact With Lucifer” y “Choke, Thirst, Die”, ahondan en la temática satánica, con pactos incluidos como el demonio etc… y todo regado por riffs psicodélicos que le dan un toque aún más tenebroso al ambiente. 

“Wicked Woman” es el punto álgido de la obra. Se ensalza la figura de la mujer y sobre todo se relata las persecuciones a las que fueron sometidas por acusarlas de tratos con el demonio y por tanto ser unas brujas de tomo y lomo. Donliger a la guitarra lo hace perfecto y dota a todo este corte de la impronta necesaria para considerarlo de lo mejor del álbum. 

De menos entidad son “Dignitaries Of Hell” y “Portrait”, aunque debemos destacar de la primera la gran influencia de estilos que destila y que nos demuestra que además de pose, eran realmente grandes músicos. 

Ya hemos hablado anteriormente de “Satanic Mass”, la misa satánica de más de 13 minutos que nos regalan. Nos quedamos de piedra al escuchar esto y que fuera creado tal cual a finales de los años 60. Un verdadero desafío a las mentes retrógradas de la época.

Coven pasarán a la historia por ser el primer grupo capaz de sacar a la luz el ocultismo y mezclarlo con el rock, sin tapujos, a tumba abierta. Si Black Sabbath son los padres del heavy metal, Coven fueron a su vez los padres de Black Sabbath, sobre todo en lo que se refiere a la parafernalia y los temas a tratar en las canciones. 

Una pena que el encontrarse con Manson les deparara el peor de los infortunios en su carrera musical. 

Aquí los tenéis en una aparición televisiva en 1969, interpretando el tema “Wicked Woman”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *