Historia y leyendas: “Abigail” el terrorífico relato de King Diamond

En esta sección seguimos descubriendo la relación que tienen algunos títulos de álbumes,  canciones o nombres de grupos con algún hecho histórico, mitológico, legendario o simplemente fantástico.

Le toca el turno a la obra maestra creada por King Diamond llamada “Abigail”. En este álbum conceptual se nos relata la terrorífica histórica del espíritu maligno que da nombre al disco.

King Diamond como buen ocultista confeso y satanista, nos sumerge de manera espeluznante en un cuento de corte gótico que haría las delicias de cualquier buen aficionado al género del terror.

La historia comienza con una pareja compuesta por Miriam Natias y Jonathan Lafey. Su objetivo es mudarse a una mansión que La fey heredó. Antes de llegar a la casa se encuentran con siete jinetes que les salen al paso advirtiéndoles que deben marcharse del lugar. Como buena historia de terror no hacen caso a la advertencia y prosiguen su camino. En la primera noche allí Jonathan La Fey se encuentra con el fantasma de su antepasado  el Conde La Fey quien le cuenta la historia de Abigail, una niña nacida muerta el 7 de julio de 1777, cuyo espíritu se encuentra dentro de su esposa Miriam que a su vez está embarazada. La propia esposa del Conde también estuvo embarazada con el espíritu maligno dentro pero el mismo la tiró por las escaleras para que perdiera el bebé. Todo parece dispuesto para que Jonathan La Fey haga lo mismo por la mañana por su mujer, pero ella al estar poseída ya por Abigail mata a su marido. A llegar los jinetes que habían advertido de la presencia maligna a la pareja, pueden ver con horror como el bebé Abigail se encuentra devorando a su madre Miriam. El final de Abigail también es terrible al ser enterrada viva y clavándose el ataúd con estacas de plata  para que no vuelva a sembrar más el mal.

El álbum va planteando magistralmente todos los escenarios relatados en la historia, y el maestro Diamond se erige como guía perfecto ante esta historia de terror.

En lo musical no entraremos, eso lo haremos en otra ocasión.

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