Ingravitö: “La aparición de las redes sociales ha permitido democratizar la visibilidad de muchos proyectos”

Hablamos con Ingtravitö con motivo de la presentación del álbum “Sentirnos vivos por encima de nuestras posibilidades”.

Para quién nos os conozca, habladnos de los comienzos de Ingravitö… 

Ingravitö surge en Iruña en 2010 para dar respuesta a las inquietudes musicales de cuatro chavales que se volvían locos escuchando música y un día deciden empezar a explicar o entender la música con sus propias canciones. Siempre desde la perspectiva de la sinceridad y honestidad con nosotros mismos, tratando de buscar una personalidad propia.

¿Cómo definiríais vuestra música? 

Siempre pretendimos ir por libre y como no teníamos ni puta idea de qué significaban la mayoría de las etiquetas que oíamos en los medios (doom, hardcore, speed, trash…) decidimos inventarnos una propia para que nadie nos pusiera otra. Por lo que decidimos decir que hacíamos Metal Transgénico. Una nueva etiqueta para que no nos pusieran otra. Y aunque empezó como un vacile que nos hacía mucha gracia, se ha convertido en una manera de entender la música: alterar las células madre de todos los estilos que nos gustan, para parir uno nuevo.

¿Qué aspiráis a conseguir en este duro mundo de la industria musical?

Es difícil dar una respuesta concreta a eso. Supongo que, hablando de la industria musical, estaría bien consolidar un proyecto que llegase cada vez a más gente y sería auto-suficiente en lo económico. 

Así que ahí la industria puede jugar un papel importante porque a través de ella puedes llegar a mucha gente, pero a día de hoy, no le damos mucha importancia (seguimos auto- produciéndonos). Creemos que es vital expandirse (porque el proyecto crece), pero lo hacemos con nuestras herramientas. La aparición de las redes sociales ha cambiado esto y ha permitido democratizar la visibilidad de muchos proyectos interesantes que antes tenían que pasar por el filtro de esa “industria musical”. 

¿Cómo es vuestro método de composición? 

Hacemos un esquema, de forma muy genérica, con qué tipo de canciones (en lo musical) queremos hacer para cada disco. Y a partir de ahí, vamos trabajándolas, normalmente tirando de bastante material y para darle forma tiramos mucho de informática musical. Así luego vamos al local con la lección aprendida. 

Respecto a los textos, en este último trabajo, ha habido un proceso de documentación muy importante para poder rescatar diez historias que creíamos que era imprescindible contar para poder hacernos un retrato político-social del momento en el que estamos.

Nuevo álbum llamado “Sentirnos vivos por encima de nuestras posibilidades”, ¿por qué un título así?

Era una manera de darle la vuelta a ese mantra que nos repitieron una y otra vez a lo largo de la mal llamada crisis y, que el tiempo ha demostrado que fue una gran estafa. Nos dijeron que todo aquello fue por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, que había que pagar aquellos excesos. Años después, nos encontramos con todas las cosas que han ido filtrándose: tarjetas black, cláusulas abusivas, mordidas, bancos saqueados, desahucios ilegales… así que el título es una pequeña venganza a aquello. Ahora nos toca sentirnos vivos. Y en esta ocasión por encima de nuestras posibilidades. Por encima de sus alambradas, del segundo plano al que relegan a la mujer en el mundo, de su prensa rosa mostrándonos como ejemplificador un modelo social de triunfador, de su censura…

¿Qué tema del disco os fue más difícil de componer y por qué?

A nivel de texto, Los cuentos de Sara. Tratar de condensar en una sola canción cómo entendíamos nosotros los movimientos feministas no fue fácil por la cantidad de aristas y visiones que conlleva. 

A nivel musical, ninguno especialmente. Aunque quizá al que más vueltas le dimos fue a Sentirnos vivos por encima de nuestras posibilidades.

Habladnos de lo que denomináis “Metal Transgénico”…

Como te comentaba en una pregunta anterior, el metal transgénico surgió en los inicios a modo de broma, pero pasados los años, nos hemos dado cuenta que recoge muy bien la esencia de lo que queremos ser. Alterar todas las influencias musicales para hacer algo con cierta frescura. Sin ser pretenciosos, porque somos muy conscientes no estar inventando nada nuevo, pero sí de hacer algo personal. Lo más personal posible. 

Por otro lado, cuando empiezas, es muy habitual querer sonar como un grupo concreto. En nuestro caso no era así. Queríamos tratar de introducir todas las músicas que escuchábamos en ese momento, en nuestras canciones. 

Un álbum determinante en vuestra carrera, que haya influido vuestras vidas y por qué…

Es difícil quedarse con uno. Pero creo que, si me lo permites, nos quedaríamos con tres: Paradyso de Sober; Jaio Musika Hil de Berri Txarrak y Vivo para contarlo de Violadores del Verso. Me quedo con ellos porque nos acompañaron mucho cuando empezábamos a componer las primeras canciones. Era cuando empezábamos a “estudiar” los discos para ver cómo coño hacían esas cosas tan interesantes. 

También hubo muchos más grupos que nos marcaron y marcan: System of a Down, Rammstein, Metallica, Hora Zulú, In Flames, Hamlet… 

Un deseo… 

Que nuestras canciones obliguen al oyente a seguir pensando en la temática que hemos tratado, después de haber acabado de escuchar la canción. Sería increíble pensar que pueden dejar semillas en quienes las escuchan y después se transformen en algo. 

Creo que sería un lujo pensar que la gente nos viese como un grupo que cuenta las cosas de manera diferente y cuenta lo que otros no cuentan. Me encantaría pensar que alguien después de escuchar nuestras canciones, se siga informando de lo que le estamos contando y se cuestione qué puede hacer para cambiar esas “fotografías” tan desoladoras que nos está obligando a aceptar como “normales” este tiempo confuso, cuando no debería de ser así. 

Y si no es así, que nuestra música les haga sentir vivos y vivas.

Para los seguidores de Mautorland, ¿por qué deberían escuchar la música de Ingravitö?

Sinceramente, no tengo ni puta idea. Nos vendemos muy mal…jajaja…siempre hemos pensado que hacer canciones propias es un ejercicio de rebeldía e inconformismo con uno mismo y con los demás. Un ejercicio de necesidad y de fe. Y eso es lo que hacemos, hacer canciones como acto de necesidad, de rebeldía y de fe en crecer a través de ellas. Si te resulta interesante esto y te gusta el metal en todos sus formatos, únete a la resistencia Ingravitö.

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