“Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols”, el punk escribe el futuro

El 28 de octubre de 1977 el mundo se para y observa atónito la irrupción como un elefante en una cacharrería de la banda británica Sex Pistols, la era punk comienza, y por tanto hay un antes y un después en la historia de la música.

Es cierto que poner a Sex Pistols como los únicos creadores del punk sería decir algo falso, Iggy con sus Stooges, Ramones, The Clash, The Damned y otras bandas ya estaban ahí, pero los Pistols consiguieron con el único álbum de su carrera volver a punk una cuestión de estado, universal y a la par mainstream.
Antes de nada hay que tener en cuenta en la época (1975) donde surge la banda. El Reino Unido se encontraba con múltiples problemas sociales, paro, precariedad laboral, huelgas estudiantiles etc… todo un señor caldo de cultivo para que en 1975 aparecieran los Sex Pistols, para gritar a esa juventud aturdida: “no hay futuro”.

La formación original de los Sex Pistols la encarnó Johnny Rotten, su poca higiene bucal le dio este gratificante nombre, Steve Jones a la guitarra, Glen Matlock al bajo y como batería Paul Cook. A principios de 1977 Matlock sería sustituido por el ínclito Sid Vicious, amigo de Rotten, que aportó leyenda a la banda pero musicalmente casi nada, por no decir nada.
Bajo el manto del músico, empresario y manager Malcolm McLaren, la leyenda de los Pistols empezó a rodar, y ya nada fue lo mismo.

Como paso previo al lanzamiento del “Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols” la banda lanzaría varios sencillos que posteriormente se incluirían en el disco, tales como “Anarchy In the U.K.”, “God Save The Queen”, “Pretty Vacant” y “Holidays In the Sun”.

La grabación del álbum en sí estuvo llena de movidas. Primero le pidieron a Sid Vicious que no apareciera allí para nada, por suerte tenía hepatitis y no pudo ir. Aunque parece ser que en la primera edición del álbum, en concreto en el tema “Bodies”, su bajo anda por ahí. En principio se contó de nuevo con Matlock, que ya estaba fuera de la banda, como músico de estudio para ayudarles. Finalmente Matlock dejó toda relación con la banda al enterarse que McLaren había mandado un telegrama a la revista NME, para decirles que había despedido a Matlock de la banda por gustarle los Beatles.

A los Pistols siempre se les acusó de ser una banda punk manufacturada previamente, con falsa pose y fabricada para tener éxito comercial, muy lejos de los estándares que pedía el movimiento punk.

A todo esto hay que agregar que en la grabación del disco, por cierto Steve Jones sería el que haría las partes del bajo también, la producción fue por así decirlo muy excesiva por parte de Chris Thomas, saltándose los parámetros de crudeza y autenticidad de la época. Las malas lenguas incluso dicen que no tocaron sus instrumentos y que todo fue obra de la ingeniera. Leyendas a parte la bomba de neutrones ya estaba preparada y se lanza el 28 de octubre de 1977, aunque su efecto ya estaba notándose al haber publicado anteriormente 4 singles.

Desde el comienzo todo fueron polémicas con este álbum. Para empezar título del disco rasgó las vestiduras de la mojigatería de la época. Podemos traducirlo como: “Qué cojones importa, aquí están los Sex Pistols”, la expresión “bollocks” de origen obrero en boga en la época, fue introducida finalmente como título en el álbum. La cosa no quedó ahí, les denunciaron en los tribunales y como argumentación de su defensa utilizaron la bizarra historia de considerar que el término “bollocks” provenía del inglés antiguo y que significaba realmente “sacerdote”.

En lo que respecta a los himnos, porque son himnos de la cultura popular, que componen el álbum comenzaremos con “Anarchy In The U.K.” Podemos aseverar con permiso del tema de The Damned, “New Rose”, que nos encontramos ante el “tema”, punk por excelencia. En él la llamada a la insurrección, a lo políticamente incorrecto, fue tan tremebunda que a día de hoy, sigue teniendo este tema la fuerza del primer día. En definitiva el nihilismo hecho canción, una apología en toda regla a la destrucción de lo establecido por autoridad alguna.

Si fue tremendo el impacto de la anterior canción comentada en la sociedad británica de la época, la irrupción del tema “God Save The Queen” fue una bomba atómica en toda regla. En 1977 la Reina cumplía su Jubileo, y su composición fue un ataque directo a la institución monárquica. Si bien en entrevistas posteriores Rotten, argumentaba que no querían atacar a la monarquía sino defender a sus compatriotas británicos, lo que si está meridianamente claro es que arremetieron duramente contra La Corona, para provocar la ira de los estamentos británicos. La censura no se hizo esperar, prohibiendo el álbum la BBC, e incluso siendo detenidos al hacer una actuación con este tema en el río Támesis a su paso por Westminster.

Otro de los latigazos del álbum, fue sin lugar a dudas, “Pretty Vacant”. Aquí la forma de pronunciar el inglés por Rotten, jugaba al doble sentido, y marcaba la sílaba final de “vacant”, como si sonara “count”, coño en el idioma del Imperio. Como curiosidad del tema comentar que el riff principal del corte, está inspirado en la canción de ABBA, “S.O.S.”, Matlock era muy fan de la banda y de ahí su inclusión.

El siguiente misil a la línea de flotación llegó con “Holidays In The Sun”, este corte abría el álbum y se inspiró en un viaje que hizo la banda a la ciudad de Jersey, para retirarse un poco de los focos y dejar que amainara la tormenta en Londres. Tras su periplo en Jersey, fueron a un Berlín que en esos momentos seguía traumatizada por su muro y las consecuencias de la guerra fría.

Llegamos a “Bodies”, el único tema en el que estuvo presente Sid Vicious, cuando el productor Chris Thomas le echó el ojo, lo mandó para casa. En este corte la palabra “fuck” reinó por doquier, hasta en 5 ocasiones. Además la polémica de la letra llegó más lejos que un simple “fuck”, ya que hablaba del aborto, y del impacto tanto físico com psíquico que produce en una mujer. Parece que la historia truculenta de una fan llamada Pauline, y un misterioso encuentro con feto incluido junto a Rotten, derivó en este corte.

La obsesión de McLaren con la escena punk de New York y en concreto con los The New York Dolls, influyó de manera total en la composición del corte “New York”, los Pistols arremeten contra el punk de postureo neoyorkino y todo lo que significaba, hartos de las comparaciones y deseos de McLaren de que se parecieran a esa movimiento.

El canto a la rebeldía del corte “Seventeen”, en un principio llamado “Lazy Sod”, tuvo un origen cutre, made in Pistols. Rotten tuvo que reescribir la canción por no entender la letra de Jones, que había puesto sobre un mugriento papel, ni el mismo Jones lo entendía.

Como curiosidad comentar que el tema “Submission” no estuvo en la primera tirada del álbum, por tanto publicándose con 11 temas. En posteriores ediciones ya estarían los 12 al completo.
“Liar”, “No Feelings”, “Problems”, y “E.M.I.”, terminan de dar color a una de las mayores obras maestras de la historia de la música.

Un álbum que reventó una sociedad, instauró un género oficialmente como el punk, y que ha servido de inspiración a todos los géneros que llegaron basados en los sonidos alternativos, distorsionados etc… Generaciones enteras han sentido y siguen sintiendo su influjo; ellos dijeron que no había futuro, pero el tiempo les quitó la razón, ellos lo escribieron.

 

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