“20.000 días en la tierra”: Nick Cave y su existencia

El film – documental sobre unas 24 horas cualquiera vividas por el gran Nick Cave, es algo más que una filmación. Primero tenemos que pararnos en distinguir si lo que estamos viendo es un documental sobre la vida del cantante, un falso documental o una película directamente, en la que se destaca como protagonista al gran cantante australiano. Me inclino por considerar esta explosión de imágenes que te ofrecen los directores Iain Forsyth y Jane Pollard, como un film en toda regla, en la que Nick Cave desnuda su alma en algunas pasajes, y sobre todo, se nos muestra como un guía perfecto dentro de la azarosa vida de una estrella del rock de talla mundial.

Establecido ya el panorama ante en el que nos encontramos al visionar esta cinta, debemos dejarnos guiar por la propuesta de los dos directores antes comentados. Resaltar lo bien que saben reflejar en imágenes, el espíritu y fuerza de un músico de la talla de Cave, no en vano ya han trabajo con anterioridad con artistas como David Bowie, Jason Spaceman o Scott Walker, por tanto el trato que dispensan al artista con su cámara es de lo más sugerente y evocador.

El film nos lleva a un viaje interior hacia Cave, que podría ser igual para cualquiera de nosotros. La diferencia notable es que todo este proceso vital que se nos explica, tiene como base la creación artística como catarsis para el músico, y con la que puede llegar a sanar sus frustraciones, miedos o paranoias. La narración va salpicando conversaciones de Cave con sus mejores amigos, Warren Ellis, Ray Winstone, Susie Bick (pareja de Cave) etc… con momentos íntimos de reflexión del cantante dentro y fuera del proceso de creación de canciones, aderezado con interpretaciones llegas de emoción de temas como “Push The Sky Away”, “Higgs Boson Blues” o “Jubilee Street”. Todo ello narrado por la fuerza de Nick Cave, que aunque guionista junto a los directores del film, consigue no parecer una historia que mira al ombligo del protagonista y artista, sino que busca hacer que el espectador se implique en la narración, y piense en un viaje interior propio.

En el plano técnico nada que objetar a esta obra. Todo lleno de imágenes con mucha fuerza, sabiendo destacar a Nick Cave, pero siempre resultándote la figura del cantante australiano cercana y amigable, lejos del estereotipo de artista outsider y arisco con el mundo. El tratamiento del sonido es ejemplar, y se convierte en un protagonista más de la cinta acompañándonos por ella de manera casi constante.

Film de gran éxito de crítica y que triunfó en sus exhibiciones tanto en el festival de Berlín, San Sebastián, Sundace o el In-Edit en Barcelona.

Recomendable cien por cien, para los que quieran conocer más la figura de Nick Cave y se atrevan a acompañarle hacia un viaje interior, no sólo para el artista, sino para nosotros mismos también.

 

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