Jugarte la vida por estar en una banda de metal: Confess

Estamos en 2018 y es increíble que ocurran todavía estas historias.

En noviembre de 2015, la banda iraní de metal, Confess tuvo un giro radical en sus vidas.

Nikan “Siyanor” Khosravi y Arash “Chemical” Ilkhani, fueron arrestados por el Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica y que presentaron acusaciones contra ellos: blasfemia, arremeter contra el sistema dirigiendo una banda clandestina e ilegal, tener un sello discográfico promocionando música considerada satánica, escribir  letras antirreligiosas y dar entrevistas a emisoras extranjeras prohibidas.

Tras ser encarcelados y estar en el corredor de la muerte durante más de año y medio, pudieron quedar en libertad pagando una elevada fianza.

Khosravi huyó a Turquía e Ilkhani está luchando por sus derechos todavía en Irán. En una entrevista dada al medio Decibel, Khosravi lo cuenta de esta manera:

Fuí obligado a abandonar mi país después de luchar por mi libertad y una gota de justicia durante casi dos años”.

“Decidí abandonar el país, me prohibieron viajar fuera de Irán y el gobierno me quitó el pasaporte, no había otra forma de emigrar, sino ilegalmente, y cruzar la frontera para salir de allí.  Llegué a Turquía y me presenté  ante la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados en Ankara para salir del maldito infierno que han diseñado para mí “.

Khosravi prosigue:  “Si alguien puede ayudar con cuestiones legales en la emigración, por favor, pónganse en contacto con nosotros”.

La banda sigue componiendo temas y espera escribir un libro donde relatará este Infierno.

Por último el artista comenta:

“Tengo el más alto nivel de determinación. Y a mis fans, que soy tan afortunado de tener a muchos de ellos, y a mis oyentes les diré que podemos ayudarnos juntos a construir algo extremadamente masivo.  Puedes ser lo que quieras y seguir creciendo a partir de ahí en tu propia vida. Soy la prueba viviente de pasar de la tragedia al triunfo. Esto no es algo de lo que uno pueda alejarse, y digo  con orgullo que di sangre por mi música, y voy a mantener el tren en marcha, incluso sin pasajeros “.

Historia estremecedora que debería ayudarnos a reflexionar sobre cómo una banda lo puede dar todo por hacer su arte, sin importarle las consecuencias que le puedan acarrear. Les deseamos toda la suerte del mundo.

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