“Orgasmatron” la gran bestia indomable de Motörhead

Nos dicen que vivimos en una democracia con igualdad de oportunidades para todo el mundo, y la posibilidad de progresar con decencia como ciudadanos.

Derecho al trabajo, a una vivienda digna, sanidad y educación pública de calidad etc… Por desgracia no hace falta ser un genio para darse cuenta de que todo esto es un gran cuento. Bajo el manto de la democracia mandan los de siempre, meten mano los de siempre y los de siempre se ríen de ti. No se trata de ser ahora un heraldo de la negatividad, pero saber la realidad en la que vivimos nos ayuda a poder intentar cambiarla.

Este monstruo de mil cabezas, como una hydra salvaje, la reflejó a las mil maravillas Lemmy Kilmister en el tema “Orgasmatron”, un corte que daba título a al álbum que lanzó Motörhead en 1986.

En esa época Lemmy, siempre un tío muy espabilado, tenía ya presente quién manejaba los hilos en esta sociedad, un pelotón de políticos mediocres y religiosos mentirosos desde sus púlpitos, ladrones de guante blanco y sátrapas del mal, dispuestos a dejarte sin blanca y sin alma, desde un aparato político-social- religioso creado para desfavorecer continuamente a los que menos tienen.

Lemmy creó a esta gran bestia llamada “Orgasmatron”, (nada que ver con alguna connotación sexual) llena de ira y violencia que representaba a las mil maravillas, esa clase política corrupta insaciable y llena de voracidad para con el más débil. La oligarquía siempre presente como representante de ese monstruo capaz de destruirlo todo.

Orgasmatron simboliza el amo de las marionetas, (y nosotros esos títeres), decidiendo tú futuro sin que tú no puedas hacer nada.

Para hacer más creíble su discurso creó una canción oscura, pesada, difícil de digerir que se convirtió con el paso de los años en una de las más reconocibles de la banda, y que supuso un hito especial en su carrera al salirse algo de las normas de composición de Motörhead. Todo se contiene en esta gran bestia: caos, destrucción, política y religión.

Curiosamente el álbum que da cobijo a este tema no es considerado por la crítica como de los mejores de la obra de Lemmy y cía, pero el tema principal que aquí hemos comentado se convirtió en un himno sin paliativos de la banda británica.

Por último debemos acordarnos de la fantástica versión que hicieron de esta canción los brasileños Sepultura, que ayudaron a dar a conocer este corte de una manera total. Una gran versión para un gran tema.

Esperamos que esta bestia creada por Motörhead, se quede alguna vez en un mal sueño, porque querrá decir que vivimos al fin en una sociedad digna y justa para todos.

 

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