Todos hemos tenido miedo de la oscuridad alguna vez, y así nos lo recuerda Iron Maiden

Definición de miedo: “Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”. Todos en mayor o menor medida hemos tenido miedo, y si a eso le añadimos el componente de la oscuridad las posibilidades de sentir un escalofrío en tu espalda se multiplican.

La oscuridad, lo tenebroso, siempre ha sido la invitación a tener nuevas sensaciones. No todo es malo dentro de lo oscuro, pero muchas de las amenazas reales o imaginarias que se ciernen sobre nosotros se producen teniendo como aliada perfecta a la oscuridad.

Nos detendremos en el miedo imaginario provocado sobre todo por las películas de terror. Son incontables los ejemplos que podríamos citar en los que el séptimo arte echa mano de la oscuridad para aterrarnos, asfixiarnos y producirnos pánico. No saber ni donde, ni cuando aparecerá esa amenaza que puede hacerse realidad, es el punto catalizador de los miedos imaginarios de mucha gente. Entrar en una habitación a oscuras en la que solo podemos ver cómo está abierta una puerta, que nos invita a entrar sabiendo de antemano que nada bueno nos espera detrás, es la piedra filosofal de toda buena película de terror.

Esa mezcla insana de morbo hacia lo desconocido y el mal, hace que nuestro miedo a veces no nos refrene a frecuentar sitios poco recomendables, sino todo lo contrario, a visitarlos decididamente impulsados por un frenesí que puede desembocar en el colapso más terrorífico.

Iron Maiden ahondaron en esta idea en el su noveno álbum de estudio llamado “Fear Of The Dark”, que fue lanzado en mayo de 1992. Un álbum que tuvo una acogida dispar por parte de la crítica, pero que con el tiempo ha sabido envejecer y convertirse en un clásico de la banda británica.

Buena culpa de erigirse en un disco referente dentro de la discografía de Maiden, es sin lugar a dudas el tema que da nombre al álbum y que lo cierra, un tema increíble de 7,18 minutos (el más largo del disco) que se ha convertido en uno de los himnos de la banda en directo.

Curiosamente no se lanzó como single, este álbum tuvo tres que fueron “Be Quick or Be Dead”, “From Here To Eternity” y “Wasting Love”, suponemos que la larga duración del tema fue una traba para lanzarlo como avanzadilla de la obra, sobre todo por el rechazo de las emisoras de radio para lanzar a antena una composición compleja y de metraje largo.

El tema fue creado por el líder y bajista de la banda, Steve Harris, inspirándose en sus propios miedos y terrores nocturnos. La letra del tema no deja lugar a dudas, relata la paranoia, cierta o no, de un hombre que espera con temor lo que pueda provenir de la oscuridad.

Un tema de corte épico, con una intro calmada y un Bruce Dickinson que comienza a relatarnos un cuento tenebroso, para estallar la canción en un tema “made in Maiden”. Debemos resaltar la parte central con unos solos de órdago y un Dickinson fuera de serie, para terminar el relato de nuevo bajando las pulsaciones y abrazándonos la bruma hacia lo desconocido.

Si sois fans de Maiden y no habéis gritado en directo “Fear Of The Dark”, es una cuenta que debéis saldar lo antes posibles; pocos momentos tan épicos viviréis en vuestras vidas.

Ya sabéis, antes de acostaros, no está mal mirar debajo de la cama y cerrar las puertas de los armarios, ya que cuando llega la oscuridad todo puede pasar…

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