CTM-Claudio Tano Marciello sale crudamente a ponerte contra las cuerdas.

Claudio Tano Marciello se ha convertido en una figura destacada en lo que respecta al rock pesado en Argentina. Ganó prestigio y visibilidad acompañando al bajista y cantante Ricardo Iorio cuando este formó la banda Almafuerte, y también en la faceta solista de Iorio, además de participar de otras bandas de importancia.

Pero hablando de etapas solistas, la propia es la que nos ocupa ahora, con la salida de lo nuevo del cuarteto, titulado “Crudamente”. Cabe aclarar que Marciello no se erige como figura excluyente, sino que CTM-CLAUDIO TANO MARCIELLO es una banda hecha y derecha. Tal es así que tanto el bajista Leo Radaelli como la baterista Melina Marciello (hija de Claudio) no solo tocan libremente sus instrumentos, sino que además hasta compusieron y cantaron algunos temas, caso de “El grito” de Radaelli, o “Viajeros” en el de Melina. 

Pero si algo habla de que la música está mucho antes para Marciello que la de solo convertirse en un guitar hero, es la inclusión del violero Giuliano Noé en reemplazo del tecladista Pablo Marciello, quien dejara la banda para radicarse en España. Y la movida es genial, ya que no solo se trata de enfatizar el costado heavy/rockero de la agrupación (lo que se consigue con creces) sino que Noé está lejos de tener el rol secundario de “guitarra base”, ya que los arreglos a dos violas y los duelos se vuelven feroces, adrenalíticos. Sirvan las palabras de Melina, de una reciente entrevista que le realicé:

“… continuamente tenés que estar mirando el booklet del CD para ver quién está tocando el solo ¡Porque se sacan chispas! Y hay más presencia de guitarras base, eso hace que sonemos más oscuros y rabiosos”

Así las cosas, “Crudamente” termina siendo un álbum excelente, mezclando en dosis justas un heavy/rock/metal muy bien interpretado, creativo, con desempeños técnicos que hablan de la calidad de los intérpretes, pero que no abruman (y está claro que podrían hacerlo), siempre la música por delante de todo. 

El trabajo abre con ‘Cuenta costilla’ y ya muestra de qué va la cosa: rock pesado con una muy sólida base musical, buen desempeño vocal de Claudio, y el tándem de guitarras Marciello/Noé encargándose de sonar ajustados, complementándose y alternándose en riffs, solos y demás. Los siguientes temas siguen esta línea, al punto que el relax llega recién en el track 13 con “Cordillera de Los Andes”, unpequeño instrumental acústico, con aires de ‘Chacarera’ (ritmo folklórico argentino) donde se puede apreciar la cierta influencia europea que ha llegado a la música tradicional de este país.

Cierra la producción “Ahí nomás”, el otro instrumental, donde se encarga de la batería Catriel Ciavarella (de la banda DIVIDIDOS), el Drum Doctor que asistió a Melina Marciello durante el proceso de grabación.

Finalizando, prepárense a rockearla con un álbum disfrutable de principio a fin. No digan que no se les avisó.

Sergio Avil

Fotos cedidas gentilmente por Melina Marciello.

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