A partir de los 30 ya no queremos música nueva, o eso dicen

Nos hacemos eco del estudio que ha hecho público hace unos días la plataforma musical Deezer. En él realizó una encuesta que arrojó como resultado que la gente deja de descubrir música a partir de los 30 años.

El estudio se realizó tomando como base las preferencias musicales de 1.000 británicos; los resultados eran más que elocuentes: el 60% de los encuestados reconocieron que escuchan música como una rutina más, donde escuchan las mismas canciones una y otra vez. Un 25% aseveró que lo normal era no probar música nueva que no estuviera dentro de sus géneros preferidos. El perfil de años para descubrir nueva música llega según los cálculos del estudio a los 24 años.

Dentro del perfil de los que descubrían música, el 75% dijeron que escuchaban 10 o más canciones nuevas por semana y el 64% buscaban 5 artistas nuevos por mes.

Las razones para no descubrir nueva música se circunscriben a falta de tiempo, trabajo, estrés, cuidado de los hijos etc… a más ocupación en la vida personal menor interés por aventurarse en descubrir cosas nuevas.

Hay otros investigadores que señalan que escuchar música conocida, es simplemente un ejercicio de nostalgia musical, nos sentimos más seguros al volver a lo conocido y por tanto renunciamos a cosas nuevas.

Evidentemente que estos estudios son muy generalistas, cada persona es un mundo. Los verdaderamente melómanos siempre estamos ávidos de nuevas experiencias, pero es cierto que la gente en general se encuentra más cómoda con lo conocido que por lo nuevo. Nada más hay que ver quienes llenan los estadios: GunsN’ Roses, Metallica, Iron Maiden.

Todo esto también explica el éxito desmedido de las bandas tributo y de las cadenas que funcionan como radiofórmulas; la peña se siente feliz al recordar lo que ya ha oído y que además le evoca a situaciones vividas junto a esa música.

Escuchar la música que nos ha acompañado toda la vida, nos hace más felices y nos hace sentir más en contacto con nuestro pasado; eso sí, para la música en general no es muy bueno, sufriendo las consecuencias bandas emergentes, formaciones solo atendidas por fanáticos de la música, que tienen a este arte como la mayor droga de su vida.

Es complicado romper ese techo de cristal de lo nuevo. Los medios de comunicación tampoco ayudan, algo se vuelve conocido cuando se muestra y repite a la sociedad. Si lo único que se da a la gente es pasado, el futuro de la música estará condenado.

Todo esto se puede relacionar con la vida misma. Esta sociedad, los políticos, en definitiva los que mandan, quieren a personas que no tengan iniciativa, que no busquen otros caminos, que se conformen con lo ya vivido. Para salvar este mundo debemos desde muy pequeños, inculcar a nuestros hijos el deseo de descubrir cosas, de aventurarse en lo desconocido; a mi entender esta es la única forma de avanzar como personas.

No seamos perezosos, un sinfín de nueva y buena música nos está esperando allí fuera; solo hace falta levantarse, cogerla y disfrutar de ella.

 

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